El príncipe Carlos admite en un programa televisivo que fue infiel a Diana de Gales

Los líos amorosos de Carlos de Inglaterra, que celebra estos días el 250 aniversario de su investidura como príncipe de Gales, han vuelto a las primeras páginas de los periódicos británicos, donde su ausencia, especialmente en el caso de los diarios sensacionalistas, había dejado un hueco difícil de llenar. Después de un año de especulaciones sobre las razones de su ruptura con Diana de Gales, en diciembre de 1992 -tras 11 años de matrimonio-, el heredero de la corona reconoce ante las cámaras de televisión que le fue infiel a su esposa.

Las revelaciones, que el público británico espera escuchar ansioso esta misma noche, se producen en el largo documental realizado por la cadena de televisión privada ITV con motivo del 25 aniversario de su investidura como príncipe de Gales. El programa, titulado, "Carlos: la persona privada, el papel público", una exhaustiva aproximación al heredero del trono británico que ha requerido más de un año de trabajo, amenaza con batir todos los récords de audiencia, porque, a tenor de lo anticipado, el príncipe no se deja nada en el tintero.El pasado domingo escandalizó al clero anglicano cuando The Sunday Times dio a conocer las intenciones de Carlos de convertir el Reino Unido en un país aconfesional, donde católicos, anglicanos, islámicos y hasta zoroastrianos, estén representados al mismo nivel por su monarca. Al día siguiente un portavoz de Buckingham Palace, desmintió parcialmente lo que había publicado el periódico. El príncipe no había hecho alusión alguna a la posible aconfesionalidad del Estado.

Afán de sinceridad

Llevado por un afán de sinceridad que, probablemente, tampoco comparte Buckingham Palace, el príncipe contesta a Jonathan Dimbleby con sinceridad. ¿Fue su alteza fiel en su matrimonio?, le interroga el periodista, al parecer. "Sí", contesta Carlos. Y añade: "Fui fiel hasta que tuve claro que nuestro matrimonio, estaba irreparablemente roto". Según The Daily Mail, Carlos añade: "Lo que me ha pasado a mí le ha ocurrido a la mitad del país".Hasta donde la campaña publicitaria de ITV ha permitido conocer, el heredero del trono no especifica con quién engañó a su esposa, ni cuándo, ni cómo, ni dónde. Pero nadie duda de que la amante es Camilla Parker Bowles, de 46 años, a quien Carlos califica de "amiga muy querida".

Las revelaciones de ayer, además de provocar el inevitable revuelo, obtuvieron el rechazo de algunos miembros del clero anglicano. Otros, más realistas, reconocieron que, después de todo, Carlos se había limitado a reconocer lo que ya era del dominio público, con lo cual difícilmente podía poner en peligro su futuro como rey.

Y no sólo eso, como el experto en cuestiones monárquicas, Harold Brooks Baker se atrevió a recordar: "El príncipe no ha hecho nada más que seguir la tradición de sus antepasados".

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