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Cartas al director

Voto corrompido

Escribo esta carta como resultado de la indignación y vergüenza que me produce el señor Aznar. Llegaba la pasada semana de un país de la CE, en un intento de reflotar la empresa donde trabajo a base de abrir nuevos mercados, y estaba ilusionado con los resultados conseguidos debido en una parte importante al impulso proporcionado por las medidas económicas del Gobierno.Para ponerme al día de la actualidad de España, conecté la televisión y tuve la desgracia de sintonizar una entrevista con el señor Aznar. Al poco rato me sentí indignado y avergonzado y tuve la sensación de que se me estaba intentando corromper. No tuve otra alternativa que cerrar el televisor y o irme a acostar de mal humor o ponerme a buscar en el diccionario qué significaba ese sentirme corrompido, tal como hice.

El diccionario consultado define un sentido figurado de corromper como "desviar a alguien de la rectitud, del deber, viciar, pervertir". Y esto es lo que sentí que el señor Aznar estaba intentando hacerme. Llegué a la conclusión de que lo que me ocurríano era sólo fruto del escaso rato en que permanecí atento a la entrevista, sino el resultado de toda la actuación del señor Aznar desde que los casos de corrupción de gobernantes socialistas han salido a la luz.

La opinión que me formé es la siguiente:

Ningún responsable que tenga que delegar funciones puede asegurar a prior¡ que la persona en que delega no vaya a actuar de forma corrupta. Cesar y poner en manos de la justicia a los corruptos es suficiente. Las inanifestaciones que he oído del señor Aznar se centran en descalificar al Gobierno, sin decir en ningún momento qué programa es el suyo, y esto hace daño a España, siendo secundario el pretender hacer daño al partido en el poder. El señor Aznar debe creer que si descalifica al partido socialista no hace falta tener un programa, ya que si los que votan socialista dejan de hacerlo, parte de estos votos lo pondrán sin más en el poder. El electorado sabe lo que es el programa socialista; si el señor Aznar no da al electorado su programa, se desconoce su rectitud, y por lo tanto, en mi opinión, incurre en intento de corrupción de voto.

Mi conclusión es, señor Aznar, que se ponga a trabajar para España y no para conseguir el poder. Emule, por ejemplo, al señor Pujol, que tanto bien está haciendo en este momento a todos los españoles con una actuación clara, positiva y decidida, tan contraria a su mensaje corrupto de que en estos momentos está actuando sólo para Cataluña. Los ciudadanos que le pueden votar saben lo que hace, y por ello lo votarán o no, lo que sí está seguro es que con esta rectitud no hay corrupción de voto posible-

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