El OIEA acusa a Corea del Norte de descargar material nuclear de un reactor

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con sede en la capital austríaca, Viena, denunció en la medianoche del jueves que Corea del Norte inició el pasado 12 de mayo las operaciones de descarga de combustible nuclear del reactor nuclear de Yongbyon, a 100 kilómetros de la capital, Pyongyang. Esto constituye, según el OIEA, que informará al Consejo de Seguridad de la ONU, una "grave violación" al acuerdo de abril con Corea del Norte. No obstante, el secretario de Defensa de EE UU, William Perry, señaló ayer que Corea del Norte no ha desviado combustible nuclear para la producción de armas atómicas y puso en duda el informe de los técnicos.

Una nueva misión del OIEA se encuentra precisamente en Corea del Norte, pero sólo pudo constatar al visitar Yongbyon el jueves que la operación ya había empezado. Los responsables del organismo de Viena mandaron una comunicación urgente a Pyongyang pidiendo la realización inmediata de una inspección de las instalaciones. "Es esencial" según el OIEA, "poder observar este proceso en el momento en que se produce para verificar si hay desviación de material" que puede ser utilizado posteriormente en la construcción de una bomba atómica.El OIEA advirtió que las mediciones que puedan efectuarse después de terminada la operación de sustitución en Yorigbyon no tendrían ningún valor, porque sería imposible verificar si se han producido desviaciones de plutonio desde esa central nuclear en el pasado", asegura el organismo.

El OIEA quiere aprovechar esta operación de recarburación para averiguar, por medio de muestras, si las barras de combustible descargadas son realmente las originales, lo que permitiría saber si Corea del Norte desvió secretamente plutonio, como aseguran algunos expertos occidentales, durante un cierre del reactor en 1989.

"Creo que Corea del Norte cometería un error si siguiera oponiéndose a las inspecciones [del OIEA] que había aceptado" aseguró el jueves el presidente norteamericano, Bill Clinton, pocas horas antes de hacerse pública la queja del organismo de Viena. La víspera, el secretario de Defensa, Williani Perry, había pronosticado "una crisis muy importante a corto plazo" si Pyongyang no abre sus puertas a la misión del OIEA.

La Casa Blanca ha anunciado que pedirá sanciones al Consejo de Seguridad, mientras las protestas arrecian también desde Corea del Sur. El Gobierno de Seúl anunció ayer por primera vez que está dispuesto a apoyar la petición de sanciones económicas contra el régimen de Pyongyang si éste no colabora con el OIEA.

El Gobierno, que había asegurado hasta ahora que el contencioso podía arreglarse por la vía diplomática, está perdiendo la paciencia. Seúl, además, está preocupada por los efectos en su opinión pública de la campaña propagandística llevada a cabo por Corea del Norte, que se presenta como la parte más dispuesta al diálogo.Pyongyang ha, propuesto la celebración de una conferencia intercoreana para el próximo 15 de agosto, aniversario de la independencia de Corea después de la dominación japonesa, en la que participarían partidos políticos y organizaciones sociales. Seúl teme que esta iniciativa tenga por objetivo dividir a las fuerzas políticas surcoreanas frente al régimen norcoreano.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS