Uno de los procesados por el secuestro de Olot tilda al delator de "mentiroso" al salir de la prisión

Xavier Bassa, el único de los dos procesados .por el secuestro de Olot que permanecía en prisión, abandonó ayer el centro penitenciario de Figueres (Gerona) tras seis meses y 15 días de reclusión. Visiblemente nervioso y atolondrado, Bassa, a quien el juez mantiene los cargos por detención ilegal y tráfico dedrogas, salió a la calle proclamandose inocente de haber participado en el secuestro y calificando al delator Francisco Evangelista de "mendroso sin escrúpulos".

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Ironías del destino

Bassa puso los pies fuera de la prisión sobre las dos de la tarde, tras la entrega por parte de su abogada, Rafaela Ortiz, de una fianza de 500.000 pesetas. El juez de Olot, Antonio Pastor, decretó el pasado viernes su libertad pro visional después de serle entrega do el mismo día un informe caligráfico realizado a petición de la defensa. La prueba, llevada a cabo por el presidente de la Asociación Nacional del Colegio de Peritos Calígrafos, Wenceslao Gutiérrez, concluye que la letra del sobre que contenía un mensaje grabado de Maria Ángels FeIiii a su familia no se corresponde con la de Bassa.Este peritaje arroja un resultado. diametralmente opuesto al de los dos informes caligráficos elaborados por expertos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional. Ambas pruebas señalan a Bassa.Bassa declaró a su salida de la prisión que no tiene "absolutamente nada" que ver con el caso de Olot. Atolondradoy muy nervioso, Bassa dijo que ha pasado «casi siete meses de angustia" en la prisión. Llevaba cinco, meses recluido cuando se produjo la inesperada liberación de Maria Angels Feliu, el pasado 27 de marzo. A partir de esta fecha se inició la cuenta atrás para los dos acusados, procesados el pasado 3 de enero por el secuestro de la farmacéutica. Casals quedó en libertad el 28 de abril tras depositar una fianza de 500.000 pesetas."Bassa realizó ayer unas escuetas y confusas manifestaciones en relación con el caso. "Toda la verdad saldrá", dijo, y señaló a continuación que se habían producido dos delitos: "El secuestro de Olot y el crimen de Olot". Se refirió con estas palabras a las mentiras" que, según dijo, ha vertido contra él el delator Francisco Evangelista, cuyas acusaciones llevaron a la detención de Casals y Bassa."Tendría que estar en libertad desde el primer día", afirmó Bassa, que fue quien reconoció, en los interrogatorios practicados tras su detención, haber hablado con Casals de la eventualidad de perpetrar un secuestro. Reconoció, incluso, haber traficado con pequeñas cantidades de cocaína. A pesar de ello, se declaró siempre inocente de haber intervenido en el delito. La locuacidad de Bassa contrasta con la actitud reservada de Casals. Este último, que en todo momento se ha declarado inocente de todos los cargos, incluido el de tráfico de drogas', nunca admitió haber hablado de un secuestro en los numerosos interrogatorios.Ante el estupor de los investigadores, Casals sí reconoció haber hecho un comentario en este sentido, aunque en broma, ante los periodistas en la xueda de prensa convocada poco después de abandonar la prisión.Pero hay una contradicción entre los acusados: Casals dijo ante la prensa que el comentario del secuestro se produjo en el bar La Spezzia, de Barcelona, y que nunca volvió a surgir. La versión de Bassas es distinta, y, según reconoció en ' los interrogatorios, el citado comentario de Casals tuvo lugar en el despacho donde estaba domiciliada la empresa de telefonía móvil de la que eran socios él mismo, Casals y Evangelista.La Guardia Civil ha identificado como sospechosos del secuestro a un grupo de seis o 'Siete personas vinculadas al bar La Spezzia y al tráfico de drogas.

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