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Moncloa matiza las palabras de Serra sobre la posible dimisión de Solchaga

El vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, aludió el miércoles, en una cena organizada por la emisora Onda Cero, a la posible dimisión de Carlos Solchaga. Sus declaraciones sobre los recientes casos de corrupción, difundidas ayer, hicieron correr el rumor de que el ex ministro de Economía, había decidido abandonar la presidencia del Grupo Socialista. Estas son sus declaraciones:"Estoy absolutamente harto del tema de la corrupción y estoy dedicando horas a este tema desde hace días, porque no podemos seguir así. Mi sentimiento es que me siento estafado". "En este momento, y en relación más con el ex director de la Guardia Civil, me siento doblemente estafado. Me parece inconcebible que, cuando al país se le han prestado servicios o se ha estado en momentos dramáticos como los que yo he vivido en funerales, se pueda hacer compatible ese trabajo a la colectividad con determinadas actitudes personales, y como me parece inconcebible, así lo digo. Estoy absolutamente harto".

"Yo de Solchaga tengo un concepto absoluto de hombre íntegro y sé que reaccionará como debe. Es decir, será la reacción de un hombre íntegro. Yo estaría meditando esta decisión [de dimitir], como sé que la está meditando Solchaga, pero esperaría a que se aclaren las cosas para decidir con conocimiento de causa".

"El daño básico de estos ternas [los de Roldán y Rubio] no es la lesión a la imagen del Gobierno. El daño básico lo veo en dos direcciones: una, la lesión, que puede ser muy difícil de recuperar, a las instituciones y, por tanto, al país. Porque claro, si ni nuestra Guardia Civil ni nuestro Banco de España son inmunes a estas conductas, ¿quién va a creer en el país?".

Dado el revuelo creado por las palabras de Serra, la Secretaría General del Portavoz del Gobierno hizo público un comunicado, precisando lo siguiente:

- "El vicepresidente del Gobierno no cree que el señor Solchaga deba dimitir".

- "En relación a las responsabilidades políticas que debieran derivarse de un posible comportamiento irregular de don Mariano Rubio durante su etapa de gobernador del Banco de España, el vicepresidente del Gobierno considera, como tuvo ocasión de expresar en la conversación de la pasada noche, que: "...No es lo mismo, si al final se prueba que hay un delito, un delito cometido en el ejercicio del cargo que un delito cometido privadamente, a escondidas, de una forma que era imposible que ningún superior jerárquico conociera que se estaba realizando esa actividad...".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de abril de 1994