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Moratoria

La paz no reina en el sur de Bosnia, contrariamente a lo que puede hacer creer el silencio de las armas en Sarajevo, el alto el fuego de croatas y musulmanes en Bosnia central y en Herzegovina, y las negociaciones orquestadas por Washington y Moscú con vistas a lograr un acuerdo político global. En Sarajevo, el miedo ha retrocedido. Las mujeres y los niños no son asesinados por francotiradores, los mercados ya no son bombardeados. Las gentes salen de sus sótanos y la vida vuelve tímidamente desde que los occidentales, tras casi dos años de torpe impotencia, realizaron un acto de firmeza contra las fuerzas serbias a mediados de febrero. Pero el asedio de Sarajevo no se ha levantado, el acceso no está libre y las líneas de demarcación entre los barrios serbios y musulmanes parecen establecerse bajo la vigilailcia de los cascos azules. Mal presagio para los que quieren creer todavía en el porvenir unificado de la ciudad ( ... ).Después del periodo de esperanza que ha seguido al ultimátum impuesto por la OTAN a los serbios de Sarajevo, a la comunidad internacional le han entrado las prisas repecto a los desafíos que no ha sabido resolver durante casi dos años ( ... ). Del Unprofor emanan informaciones contradictorias sobre Gorazde, los norteamericanos comienzan a decir que no irán, los europeos se callan, el Consejo de Seguridad no llega a condenar las exacciones en Prijedor y Banja Luka debido a la oposición rusa

, 7 de abril

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