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La muerte de una colona judía embarazada desata la ira de la oposición israelí

Extremistas palestinos mataron ayer a una colona judía embarazada en una emboscada que agudizó considerablemente la tensión en Israel y los territorios ocupados. El ataque desató furiosos llamamientos de la oposición derechista para que el Gobierno laborista del primer ministro, Isaac Rabin, anule los acuerdos con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) firmados hace cinco meses en Washington.

La víctima del más reciente atentado de los enemigos del actual proceso de paz fue Tsipora Sasond, una colona del asentamiento de Ariel. La mujer fue fulminada de un disparo en la cabeza cuando conducía su coche cerca de la aldea cisjordana de Karauata poco después de la medianoche del viernes. Sasond viajaba con su marido y sus dos hijos pequeños, pero éstos resultaron ilesos cuando el coche fue acribillado a balazos desde otro vehículo.Los atacantes se dieron a la fuga, pero de su afiliación no quedan dudas. Horas después de la emboscada, pintadas en la paredes del pueblo de Ramala dijeron que fue obra de Hamás, el movimiento guerrillero islámico que ha jurado torpedear el proceso de paz intensificando sus ataques contra objetivos militares y civiles israelíes. Las fuerzas de seguridad impusieron el toque de queda en varias regiones de Cisjordania.

"Ésta es una nueva demostración de que los árabes que hablan de paz en realidad quieren seguir con la guerra", declaró un miembro del Likud, en la oposición.

El atentado se produce en momentos en que tanto Rabin como el presidente de la OLP, Yasir Arafat, han comenzado a admitir cada vez más abiertamente su frustración ante la lenta marcha de las negociaciones bilaterales. Rabin parece ignorar el clamor de Arafat para que se aceleren las conversaciones y se aplique la Declaración de Principios firmada en Washington el pasado 13 de septiembre y que debía inaugurarse con la retirada de las tropas israelíes de la franja de Gaza y el oasis cisjordano de Jericó hace más de dos meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de febrero de 1994