Ir al contenido
_
_
_
_
Editorial:
Editorial

Bobbitt pierde

LA SENTENCIA por la que Lorena Bobbitt, la mujer que seccionó el pene a su marido en un arrebato de ira o venganza, fue declarada inocente el pasado viernes ha levantado una ola de pasiones. A juzgar por la opinión mayoritariamente expresada, estar a favor de la absolución es la única postura progresista y feminista posible, y estar en contra, la algo sospechosa postura machista de quienes seguramente condonan los malos tratos a las mujeres.Ni tanto ni tan calvo. El jurado no ha dicho que la ablación del pene de su marido fuera justa y permisible retribución a su matonismo sexual. No fue defensa propia. La sentencia parte de que se trata de un hecho delictivo y declara a Lorena Bobbitt inocente por considerar que actuó atendiendo a un impulso irresistible, fruto de una enajenación mental transitoria, debida a años de sevicias. Será tratada médicamente por ello. Pero sería una desgracia que, a partir de ahora, las gentes se dividieran entre quienes están a favor y en contra de la resolución de bestialidades pasionales a base de tomarse la justicia por la propia mano.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_