Eternamente cansadas

El estrés produce alteraciones del ciclo menstrual que causan anemia y osteoporosis

"Eternamente cansada". Ésta es la frase con la que muchas mujeres resumen la razón por la que se. encuentran en la consulta del médico. No presentan ningún síntoma orgánico concreto, pero con frecuencia refieren episodios. de ansiedad, insomnio, decaimiento, fragilidad física o irritación. El médico suele atribuirlo "a los nervios", y en el mejor de los casos, la paciente vuelve a casa con la receta de un cóctel vitamínico o un antidepresivo ligero.Pocas veces se le ocurre al médico, porque nadie se lo ha enseñado, que ese cuadro puede ser el síntoma de un trastorno relacionado con el ciclo de la menstruación. Recientes estudios han demostrado que el estrés provoca alteraciones del ciclo menstrual que pueden dar lugar a anemia ferropénica y a la pérdida de masa ósea.

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"Uno de los mitos de la medicina reproductiva es que la menstruación en periodos regulares es un indicador de normalidad en la ovulación", afirma Jerylinn C. Prior, endocrinóloga del hospital General de Van couver (Canadá).

"Esta noción, claramente incorrecta, ha impedido una comprensión científica de la reproducción y, más importante todavía, ha retrasado la relación, sólo recientemente descubierta, entre ovulación, producción de progesterona y el metabolismo del hueso"

Jerylinn Prior es autora de diversos estudios de investigación en los que se demuestra que el estrés es un factor determinante en ciertas alteraciones de la menstruación, y que en muchos casos produce la interrupción de la ovulación.

Esta, interrupción está asociada a su vez a una pérdida precoz de masa ósea, que puede, comenzar, en edades muy tempranas. "Lo problemático de este fenómeno es que muchas veces la falta de ovulación pasa inadvertida no sólo a la mujer, sino incluso a la mayor parte de los ginecólogos", afirma

Pero la interrupción de la ovulación no es el único trastorno del ciclo menstrual asociado al estrés. Según la endocrinóloga Carmen Valls-Llobet, presidenta de un reciente congreso realizado en Barcelona sobre Mujer, Salud y Trabajo, el exceso de sangrado es otra de las alteraciones frecuentes. Y aunque este trastorno tiene consecuencias más evidentes que la pérdida de masa ósea asociada a la interrupción de la ovulación, muy pocas veces es adecuadamente diagnosticada.Carencia de hierro"Recientes estudios han demostrado que una de cada dos mujeres presenta niveles insuficientes de hierro", afirma Carme Valls-Llobet. "La mujer sufre una pérdida anormal de hierro a causa del sangrado de la menstruación. El estrés puede aumentar este sangrado. Pero hasta ahora la medicina no se ha planteado sus consecuencias, hasta el punto de que los análisis convencionales de sangre no son válidos para determinar los niveles profundos de hierro porque están basados en modelos biológicos masculinos.

El hemograma convencional mide el hierro que pasa por delante de la aguja, pero no es capaz de determinar el hierro profundo, es decir, el nivel. de almacenamiento de este mineral en el organismo", añade.

La neuropatóloga Joana Hill, del Centro de Investigación Tecnológica de Massachusetts (Estados Unidos), ha demostrado que existen unos receptores cerebrales específicos formados por hierro. De estos receptores depende el funcionamiento de unos neurotransmisores relacionados con los procesos de aprendizaje, la memoria y las emociones.

La anemia, ferropénica produce fatiga crónica, irritabilidad, insomnio, ansiedad, depresión y cefaleas, entre otros trastornos. "En la mayoría de los casos, un aporte adicional de hierro puede eliminar algunos de estos síntomas", afirma la doctora Valls-Llobet, "pero para corregir definitivamente esta tendencia a la anemia habrá que incidir sobre los niveles de estrés"

Jerlinn Prior sostiene la tesis de que los disturbios de la ovulación constituyen la más importante y la más frecuente respuesta adaptativa de la mujer a una situación de estrés", que puede estar provocada por factores físicos (alguna enfermedad, discapacidad, etcétera), ambientales (exceso de ejercicio físico, determinados medicamentos) o psicológicos (tensión, sobrecarga emocional, etcétera). El estrés provoca una serie de reacciones en cadena que conducen a la interrupción de la ovulación, y ésta, a su vez, es un importante factor de riesgo de sufrir osteoporosis, es decir, pérdida anormal de masa ósea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de enero de 1994.

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