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Ortega Cano y Muñoz cambian de apoderado

Dos matadores de toros considerados figuras, José Ortega Cano y Emilio Muñoz, tendrán nuevos mentores la próxima campaña: Pepe Luis Segura y Roberto Espinosa, respectivamente. Ortega Cano no renovará el contrato que le unía a Victoriano Valencia, aunque ambos afirman que sus relaciones personales siguen siendo amistosas, como demuestra el hecho de que el torero cumple en estos momentos la campana americana que le contrató su ya ex apoderado, quien le acompaña en la misma. Precisamente era Pepe Luis Segura, su nuevo mentor, quien apoderaba a Emilio Muñoz en 1993.En la decisión de Ortega Cano ha influido el hecho de que Valencia sigue apoderando al novillero Pedrito de Portugal, que tomará la alternativa en la próxima Feria de Abril, en Sevilla. Ortega Cano quiere un hombre que le dedique a él todo el tiempo y que viaje y le acompañe a todas partes, lo que Valencia no pudo hacer en 1993 y preveía que mucho menos iba a poder en 1994, debido a su dedicación a Pedrito de Portugal. Pepe Luis Segura sí le ha garantizado al torero, en la reunión que mantuvieron la última semana de diciembre en Sevilla y donde llegaron al acuerdo, que se dedicará en exclusiva a él. En aquella reunión trazaron las líneas generales de la campaña del 94 para el coletudo, según afirma su nuevo apoderado: "Al cumplir Ortega Cano su 200 aniversario como matador, vamos a proyectarle. una campaña redonda de principio a fin y en la que no descartamos que haga un, gesto de gran importancia, similar al de Joselito en la corrida de Beneficiencia de Madrid del pasado mes de junio".

Roberto Espinosa afirma que debe reunirse próximamente con Emilio Muñoz para planificar la campaña: "Aunque es fácil suponer que será la que corresponde a una máxima figura del toreo como él". Espinosa, que también dirige al matador de toros sevillano Domingo Valderrama, ya apoderó como miembro del equipo de Simón Casas a Emilio Muñoz durante tres años cuando éste reapareció en 1990. Entonces, Espinosa era quien viajaba con Muñoz, mientras que el resto del equipo se dedicaba a otras cuestiones. Ahora dirigirá personalmente al torero sin que sus compañeros de equipo, con los que regenta las plazas de Castellón y Vinairoz, tengan nada que ver. Apoderado y coletudo coinciden en las ganas que tiene este último de sacarse la espina de Madrid, donde nunca ha triunfado en sus 15 temporadas como matador de toros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de enero de 1994

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