La lluvia apaciguó los animos en Recoletos
Los vendedores ambulantes evitaron ayer el enfrentamiento con la Policía Municipal al decidir no extender sus mercancías a lo largo del madrileño paseo de Recoletos. La leve pero constante lluvia de ayer empujó a los artesanos a no cumplir con su anunciada presencia. La Feria-mercado de Artesanía, instalada hasta el pasado día 31 de diciembre, atrajo a miles de personas, y decenas de artesanos que no habían conseguido ninguno de los 270 puestos legales decidieron instalar sus productos artesanales en la acera no ocupada por la feria. Durante la semana pasada, en especial durante el martes 28 de diciembre, los enfrentamientos entre los artesanos ilegales y la policía fueron muy duros. La concejalía de Seguridad dejó que acamparan junto a los puestos legales hasta que finalizara la muestra con la condición de que no se volviera a repetir en próximas ediciones. Tras la desaparición de la plaza de Santa Ana como centro neurálgico de la artesanía en Madrid, los artesanos buscan otro lugar.


























































