El Teatro de Autómatas recala en Alcobendas tras pasearse por Madrid sin encontrar su sitio

Las representaciones se prolongan hasta el 9 de enero

El Teatro de Autómatas, gestionado por Gonzalo Cañas, comienza hoy su actuación con 12 días de retraso. Este año, estos muñecos móviles abandonan Madrid y recalan hasta el próximo 9 de enero en un escenario con el que Cañas no contaba: la plaza de la Iglesia de Alcobendas, en el centro de esta ciudad. Así termina un periplo que comenzó el 18 de diciembre. Cañas quería que el escenario de su teatro fuera la plaza de Dalí, el mismo lugar donde se instaló en 1992. Pero el Ayuntamiento le concedió una licencia para ubicarse en Las Ventas, lugar que no agradó a Cañas.

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, que preside Esperanza Aguirre, incluyó en su programa de actividades culturales de Navidad las representaciones del Teatro de Autómatas en la plaza de Dalí. Pero la Junta de Salamanca no concedió la licencia.Cañas había intentado conseguir este permiso para situarse en la plaza de Dalí hace meses, pero la Junta de Salamanca se lo denegó verbalmente el pasado 5 de diciembre. El motivo: este emplazamiento "se encuentra sobrecargado de actividades en las fechas solicitadas y el montaje supondría un obstáculo para los peatones". La plaza de Dalí alberga durante las Navidades un enorme montaje sobre el mundo de Disney, propiedad de unos grandes almacenes, un mercadillo de artesanos y un espectáculo del Ayuntamiento.

La Junta de Centro intentó entonces buscar un hueco al teatro en la plaza de las Descalzas, pero no fue posible porque ese terreno no es suelo municipal, según aseguró Ignacio Gonzalez, director de servicios culturales de la concejalía de Cultura.

El Teatro de Autómatas, cuya superficie no supera los 60 metros cuadrados, fue a parar a la plaza de Las Ventas, donde Cañas sí consiguió la licencia municipal. Allí estuvo funcionando durante cuatro días. Pero el martes de la semana pasada, la falta de público, y la "discriminación", según Cañas, respecto de los grandes almacenes que han montado en la plaza de Dalí una feria de 3.000 metros cuadrados de superficie, impulsaron al dueño del teatro a levantar sus trastos de Las Ventas y trasladarlos a la plaza de Dalí sin permiso de la Junta de Salamanca. "Las Ventas es un desierto", explicó Cañas.

"No me moveré de aquí"

Asistir a un pase del teatro de autómatas cuesta 250 pesetas. El año pasado, en la plaza de Dalí asistieron a sus representaciones navideñas unos 25.000 espectadores, según asegura Cañas. El lunes de la semana pasada no entró nadie al teatrito colocado en Las Ventas.Por eso, el miércoles por la mañana, Cañas y sus colaboradores comenzaron a montar la carpa del teatro en la plaza de Dalí. Y la reacción de la Junta no se hizo esperar. Los municipales acudieron y les prohibieron seguir con su actividad. Pero Cañas de momento se negó. "No me moveré de aquí", llegó a asegurar.

La oferta del Ayuntamiento de Alcobendas le hizo recapacitar. "No estoy contento, porque yo quería colocar mi espectáculo en Madrid, pero la plaza de la Iglesia está muy bien: pasa todo el pueblo".

Gonzalo Cañas adquirió este teatro hace un año, tras comprarselo en un estado pésimo a un feriante. Lo restauró y comenzó con las actuaciones. Son muñecos mecánicos de madera, realizados a principio de siglo, que se mueven con un complicado mecanismo de la precisión de un reloj.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 28 de diciembre de 1993.

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