A la espera de la paz en el Ulster
Británicos e irlandeses están ahora a la espera de la respuesta del IRA al plan para la autodeterminación de Irlanda del Norte aprobado el miércoles. Londres está dispuesto a dar facilidades: después de tres meses de tregua y una vez emprendidas las discusiones, el Gobierno de John Major seguiría negociando aunque estallase alguna bomba. Los extremistas protestantes consideran inaceptable esta tolerancia y han anunciado que están dispuestos a hacer saltar por los aires la negociación. En las calles de Belfast, las pintadas, como la que muestra la fotografía, revelan el deseo de paz. Página 2


























































