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Tribuna:

Seat, el revés de la trama

Fue el antiguo propietario de The Times, Lord Nortlicliffe, quien definió en línea y media la esencia de la actividad periodística. "Noticia -dijo- es algo que alguien en alguna parte intenta ocultar. Todo lo demás es publicidad". El crecimiento de la industria de relaciones públicas y comunicación en éste país atestigua que las necesidades de ocultamiento son amplias. Pero si ya las relaciones entre los periodistas y la industria de comunicación (gabinetes de prensa, departamentos, directores et al) alternan enfrentamiento y compromiso, oscilan entre la complicidad y la manipulación, siempre hay margen para la creatividad, según se desprende del caso Seat.Entre el 13 de mayo de 1987 y el 23 de febrero de 1993, Seat pagó 64,5 millones de pesetas (exactamente 64.592.640) a la empresa Especialistas de Icónica y Comunicaciones, propiedad de Rafael Ansón, mediante un contrato anual prorrogable. Otros 96,7 millones (la cifra es 96.768.000) fueron pagados, en fechas similares, a la empresa Sociedad Internacional de Expertos en Imagen Pública y Promoción Social, Imapro, empresa que, como la anterior, tiene oficinas en la madrileña calle del General Yagüe número 12. Aparece como poseedor del 34% del capital de esta última sociedad y administrador único Emilio Contreras, miembro del diario Abc, con el cargo de jefe de redacción. Finalmente, se pagaron 82,5 millones (la cantidad es 82.574.000) a la empresa Consultores Asociados, empresa cuyo presidente y accionista, al 20%, es Carlos García Pardo, quien también preside Dorna, SA.

Estas tres sociedades configuraron lo que en la jerga interna de Seat se llamó el "staff de Madrid" en 1987. Sus contratos fueron aprobados personalmente por el entonces presidente de Seat, Juan Antonio Díaz Alvarez, y los directores generales de Finanzas y Comercial. En un informe reservado de Seat se establece que tras la transición (control de Volkswagen sobre Seat) el objetivo sigue siendo "mantener la red de cobertura que evite cualquier tipo de información negativa" porque, afirma, "cabe la posibilidad de que algunos medios informativos, espontáneamente o artificialmente, traten de generar algunos comentarios o críticas". Al justificar la propuesta de prórroga de los contratos, el 20 de mayo de 1987, se señala que éstos harán "posible mantener la red informativa tanto en el aspecto de cobertura negativa como de caja de resonancia positiva" y para realzar la importancia de la contratación se acompaña otro informe sobre la actividad del llamado staff de Madrid en el primer cuatrimestre de dicho año.

Antes de ingresar en el túnel de este informe hay que saber que uno de los principales objetivos del staff de Madrid era, precisamente, borrar esa frontera que el propietario del Times se empeñaba en trazar entre información y publicidad: se trataba de publicar en los medios de comunicación noticias positivas sobre Seat que en ningún caso aparecieran como publicidad pagada por la empresa. Los contratos de las dos empresas relacionadas, directa o indirectamente, con Rafael Ansón señalan que dichas sociedades "siguiendo las instrucciones de Seat y utilizando los medios de comunicación social sin más límites que los establecidos por la legislación vigente y las normas deontológicas de la profesión, realizará la gestión de explotación y amplificación por resonancia en los medios de todas las noticias positivas para Seat".

El informe interno de la empresa automovilística sobre las ventajas de la actividad realizada en los primeros meses de 1987 es elocuente. "Resulta dificil valorar económicamente las apariciones en prensa debidas al staff por aparecer casi exclusivamente en secciones informativas cuyos espacios no son ofertados para publicidad ("Las caras de la noticia" o "Actualidad Gráfica", del diario Abc, por ejemplo). Igual sucede con informaciones amplias o referencias concretas en las coláboraciones de columnistas o en las secciones económicas... Puede calcularse que el importe de lo publicado excede de los 80 millones de pesetas, aunque obviamente el valor de la información es muy superior al del anuncio". Esto es: el público valora lógicamente más la información, por la que, se supone, una empresa no paga, que un anuncio comercial. La audacia, cuando no la impunidad, consiste en esto: el único medio de comunicación citado en el informe es el Abc, con sus secciones aludidas, cuyo director, Luis María Ansón, es hermano de Rafael Ansón.

El alcance de las actividades, según el citado informe, es muy amplio. "En todo caso, lo más importante del trabajo realizado es la existencia de una red informativa, que abarca más de 10 profesionales y que garantizan, no solo una adecuada caja de resonancias de todo aquello que favorece a Seat sino también una óptima "cobertura negativa" que ha evitado y debe continuar evitando la imagen de Seat o de Volkswagen e incidir negativamente en los niveles de venta".

El informe subraya que "se ha dedicado una gran atención a la persona del presidente-director general, como cabeza visible de Seat" y al abordar las "relaciones institucionales" destaca que el Staff ha mantenido y facilitado contactos con, responsables de la Administración, de partidos políticos y grupos parlamentarios...

El caso Seat ha permitido conocer la cara oculta de un tipo de noticias, el proceso de fabricación de la información propiamente dicho. Entre los contratos anuales prorrogables de una de las sociedades de Rafael Ansón, Especialistas de Icónica y Comunicaciones, han figurado históricamente Seat, Unión Fenosa, Banesto Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla, Generalitat de Cataluña y otras. Pero más empresas y bancos se han sumado bajo la modalidad de contratos u otro tipo de asesoramientos, como es son los casos de Inmobiliaria Urbis, Cofir, Banco Zaragozano y, en su lugar, Cartera Zaragozano, Dorna, Banco Central Hispanoamericano, entre otras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de diciembre de 1993