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CARTAS AL DIRECTOR

Ochoa y Fellini

Casi al mismo tiempo, la ciencia y el cine han perdido dos columnas básicas, y todos, cada uno en la medida de sus talentos, nos hemos quedado un poco huérfanos de conocimiento y creatividad. La razón y el arte, esas dos dimensiones que tanto conforman al hombre contemporáneo, deberán esperar a otros Ochoa y Fellini para hacer más y mejor la vida en general, y la de todos en particular.Maravilla pensar que la mente humana es capaz de escudriñar los vericuetos de lo más pequeño y al mismo tiempo extraer los sentimientos más nobles y elevarlos a la categoría más expresiva, allí donde la ternura y el rigor son más palpables. Desde la perspectiva de un ciudadano de a pie, estos dos grandes hombres que se nos han ido, la lección y la estela de estas dos vidas ayudan a elevarnos a todos en nuestra dignidad de seres humanos y posiblemente sean las mejores pruebas de que sigue siendo posible la solidaridad y la entrega generosa a los demás.

El tiempo también nos trae el recuerdo de Albert Camus. En este camino hacia el invierno se nos fueron algunos de los mejores. Que la paz de los muertos nos invite a la reflexión y a la esperanza en un mundo mejor.

Con la admiración, y también la congoja que la muerte siempre deja, alzo humildemente mi plegaria por todos los que ponen su talento al servicio de todos. Y que los vientos que corren por esta tierra, aquí y ahora, se suavicen con la brisa de la estela de estas vidas que ya forman parte de nuestra historia.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 1993