Hubo épocas peores
El presupuesto del Ayuntamiento de Bilbao para 1993 prevé que la deuda viva ascienda al final del ejercicio a 29.961 millones de pesetas. A pesar de lo abultado de la cantidad para una ciudad de 381.000 habitantes, las finanzas municipales han vivido momentos más delicados. En 1991 la deuda rondaba los 33.000 millones, y los presupuestos municipales presentaron un déficit de más de 2.200 millones, que tuvo que cubrir una transferencia extraordinaria de la Diputación de Vizcaya.La deuda comenzó a crecer en la primera legislatura democrática, pero sufrió una importante aceleración como consecuencia de las inundaciones acaecidas en el verano de 1983. En cuatro años la deuda subió de 8.000 a más de 12.000 millones. La gestión de José María Gorordo, dispuesto a endeudarse hasta donde hiciera falta, acabó por elevar la cifra hasta 33.000 millones en poco más de tres años. Sus sucesores han centrado los esfuerzos en recortar gastos e inversiones y exigir mayor apoyo de la Diputación.


























































