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Puesta en escena

Los técnicos dejaron preparada el pasado viernes la sala de vistas donde, desde el 4 de octubre y hasta casi Navidad, se celebrará el juicio por el incendio de la discoteca Alcalá 20. El público estará bastante apretujado, al menos los primeros días. Creen los jueces que la asistencia irá decayendo a medida que avance el proceso judicial.La puesta en escena es la siguiente: al fondo del estrado se sentarán los tres magistrados que integran el tribunal, con el presidente en medio; a un lado, a la derecha del público, el fiscal y los 20 abogados que representan a las familias de los 81 muertos y 28 lesionados. Y al otro, los 10 letrados defensores, entre ellos, el del Estado y el del Ayuntamiento de Madrid.

Las sillas instaladas en el estrado para los abogados, tanto de la acusación particular como de la defensa, han sido numeradas y asignadas a cada uno de ellos. Sin embargo, no podrán tener a ningún colaborador a su lado, por falta de espacio.

El equipo de megafonía fue revisado también por los técnicos para que los asistentes más alejados del estrado puedan escuchar los testimonios de los procesados, testigos y peritos. Durante el juicio se verá un vídeo sobre el desastre ocurrido en la discoteca.

La idea del tribunal es que entre los días 4 y 26 de octubre próximos sean interrogados los ocho procesados: copropietarios de la discoteca, técnicos y el ex edil socialista Emilio García Horcajo.

Después, será el turno a los testigos (el actual alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, y su antecesor, Juan Barranco, entre ellos) y los peritos. También ha sido citado como testigo Carlos López Collado, concejal de Seguridad del Ayuntamiento madrileño.

Las sesiones se celebrarán, durante el mes de octubre, de lunes a jueves, y a partir de noviembre, de martes a jueves. Salvo excepciones, se interrumpirán al mediodía, a no ser que haya que prorrogarla por dilatarse algún interrogatorio.

El tribunal quiere emplear los restantes días laborables para celebrar las causas con presos que le lleguen de los juzgados de instrucción de la plaza de Castilla y evitar así el colapso de su sección judicial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 1993