Los empresarios vascos plantan cara a ETA

"La violencia y las luchas estériles" pueden hacer perder el tren del progreso, advierten

El precedente de los empresarios del Goiherri, rebelándose contra la extorsión de ETA, ha cundido rápidamente. La totalidad del empresariadó vasco se ha agrupado para plantar cara a la banda terrorista y a su bastión político, Herri Batasuna. Los dirigentes de la patronal no están dispuestos, según advirtieron ayer en una comparecencia conjunta en Beasaín (Guipúzcoa), a que una minoría decida sobre su futuro y el de todo el país. El chantaje de ETA, dijeron, se expande a toda la sociedad: "La extorsión individual se convierte así en la extorsión al propio país, a su presente y a su futuro". Al acto asistió en lugar destacado el industrial José Cruz Larrañaga, secuestrado hace 10 años y recientemente objeto de nuevas amenazas.

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"Los hábitos violentos se han establecido en parte de nuestro tejido social de forma que se han convertido en método habitual para la resolución de conflictos de diversa índole", manifestó el presidente de la patronal vasca en funciones, José María Vizcaíno, que compareció ante la opinión pública acompañado de empresarios del Goiherri afectados por las amenazas y la extorsión de la organización terrorista ETA.El empresariado de Euskadi, según Vizcaíno, se siente en estos momentos más que nunca integrado y arropado por la sociedad y anima a los jóvenes a que ayuden a regenerar el entramado social. En Beasaín (Guipúzcoa), una de las localidades del Goiherri, comarca en la que gran número de ellos han sido objeto de chantajes y secuestros de ETA, realizaron ayer un llamamiento a la recuperación en el País Vasco de valores como la tolerancia, la libertad y el respeto a las ideas.

El presidente de la empresa Indar, José Cruz Larrañaga, se congratuló del nulo eco que tuvo en el Gohierri la convocatoria de huelga hecha por Herri Batasuna el lunes pasado. "Algo está cambiando en este país y eso se percibe también en reacciones como la expresada por los trabajadores de Guipúzcoa, y especialmente en esta zona, en la que las empresas tuvieron un funcionamiento normal", indicó. Sin ocultar su nerviosismo por la situación que le ha tocado vivir este año después de haber pasado por un secuestro, Cruz Larrañaga expresó su satisfacción por el apoyo que él y sus compañeros están recibiendo de la sociedad.

Enderezar el país

El empresariado vasco se lamenta de que mientras en otras sociedades surgen proyectos atractivos y los pueblos se proyectan al siglo XXI, Euskadi sigue enfrascada en "luchas estériles que acaparan nuestra atención y nuestros esfuerzos". Los industriales creen necesario enderezar el rumbo del país y proyectarlo hacia el futuro para no perder el tren del progreso. "Contamos con instrumentos y canales para defender todo tipo de ideas y concepciones sin que exista justificación alguna para el recurso de la violencia".

"Nuestro compromiso", indicaron, "es el de mantener y desarrollar nuestras empresas y hacerlas cada vez más competitivas, de forma que puedan seguir constituyendo la base de la riqueza y del empleo presente y futuro de Euskalherria".

En el encuentro, al que acudieron empresarios de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, se exigió la liberación incondicional e inmediata de Julio Iglesias Zamora, secuestrado por ETA desde hace 88 días, el secuestro más largo de los llevados a cabo por la organización terrorista en el País Vasco. Los industriales llevaban prendido un lazo azul, símbolo acordado por las asociaciones pacifistas para pedir a ETA que deje en libertad al ingeniero donostiarra.

Los trabajadores de lkusi se manifestarán hoy en silencio, como lo hacen desde hace 11 semanas, para decirle a ETA, una vez más, que quieren que su compañero esté junto a sus familiares y amigos, y no privado de libertad. El alcalde de San Sebastián, el socialista Odón Elorza, anunció ayer que propondrá a la corporación donostiarra la concesión de la medalla al mérito ciudadano a este colectivo de trabajadores "por la demostración de coraje cívico que están efectuando al implicar al resto de los donostiarras en el compromiso decidido por la paz de Euskadi".

La Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) responsabilizó a los dirigentes de Herri Batasuna de lo que pueda ocurrir en un futuro tras la campaña que esta coalición ha desatado contra los medios informativos y los periodistas del País Vasco. La FAPE lamenta las agresiones a periodistas que cubrieron informativamente los funerales de los presuntos etarras Miren Gurutze Yanci y Xabier Galparsoro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 29 de septiembre de 1993.

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