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15.000 personas se manifiestan para respaldar al líder del Kremlin

Unas 15.000 personas se congregaron ayer en el centro de Moscú para apoyar al presidente Borís Yeltsin en su pugna con el Parlamento. Fue una marcha encabezada por una discreta banda de música, con escasas banderas -todas rusas-, entusiasmo sólo moderado y consignas simples: gritos de "¡Yeltsin, Yeltsin!", 'Tergüenza al traidor Rutskói" o "Victoria". Rusia Democrática, organizadora del acto, aprovechó la ocasión para lanzar su campaña para las elecciones de diciembre.El ex diputado y sacerdote Glev Yakunin resumió así la concentración: "Este es el mitin de la victoria y el comienzo de la campaña electoral". Yuri Chernichenko, dirigente de Rusia Democrática, proclamó por su parte: "Ahora hemos de elegir un Parlamento del que podamos estar orgullosos".

Nadie entre los oradores y el público dudaba de que la disolución del Legislativo era algb necesario y lo único que lamentaban es que Yeltsin no lo hubiera hecho antes. "El sistema de los sóviets no es un sistema parlamentario, como pretenden hacernos creer", subrayó Chernichenko.

"El pueblo no los necesita", comentó, refiriéndose a los parlamentarios ahora despedidos, Irina, una arquitecta jubilada que era bastante representativa de los asistentes a la manifestación, gente madura o ancianos en su mayoría. Otra señora de edad intervino para quejarse de que el Gobierno se hubiera comprometido a mantener a los diputados rebeldes algunas prerrogativas. "Esta vez no tiene que haber pactos", insistió.

Yelena, una estudiante de artesanía, se mostró convencida de que los diputados no se han ido antes voluntariamente porque sólo les preocupaba defender sus privilegios, "sin importarles nada el pueblo". "No se querían ir", agregó, "porque se acostumbraron a vivir como los comunistas, con casa en Moscú, coches buenos y privilegios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de septiembre de 1993