Ocho jóvenes tachan de pervertido al jefe de la supuesta red de tráfico de joyas

Ocho de las jóvenes involucradas en la supuesta red de prostitución y tráfico de joyas y diamantes investigada por la policía de Sevilla han declarado que recibieron en Filipinas un trato de "ensueño", "como a reinas". Todas coinciden en que el jefe de la red, Manuel Elizalde, las agasajaba con fines sexuales y le califican como un pervertido. Aunque ninguna afirma que fuera obligada a prostituirse, sí indican algunos testimonios que fueron humilladas al no ceder a las pretensiones sexuales del magnate filipino. En las declaraciones policiales figuran nombres de famosas misses y presentadoras de televisión.

La policía sevillana trabaja más en aclarar un posible caso de tráfico de joyas que en una red de trata de blancas. Para ello, las declaraciones de las ocho jóvenes que dicen haber sido "víctimas" de esta red son supervisadas desde el pasado día 26 por la juez de Instrucción número 13 de Sevilla, Auxiliadora Echavarri. La policía ha trasladado también la información obtenida a la Interpol, dado que, además de España, las chicas que viajaban hasta Filipinas eran reclutadas en otros países.Según fuentes próximas al caso, la responsable en Sevilla del envío de estas jóvenes, Genoveva Osborne Ybarra, negó a la policía que las chicas hubieran sido obligadas a prostituirse y aseguró que los contratos eran exclusivamente para realizar sesiones fotográficas como modelos de joyas. Genoveva Osborne se encuentra en libertad sin cargos.

Según la versión ofrecida por ocho de estas jóvenes ante la policía, Osborne contrataba desde hace al menos tres años a modelos primerizas para trabajar en, Filipinas para una empresa publicitaria dedicada a la promoción de joyería. Las jóvenes iban a Filipinas con pasajes de primera clase (entre 200.000 y 600.000 pesetas), eran recibidas en Manila y trasladadas en vehículos limousines fuertemente escoltadas a una lujosa mansión, al parecer propiedad de Manuel Elizalde, un conocido industrial filipino de 57 años, apodado Manda, hijo de un fabricante de armas fallecido y amigo del depuesto dictador Ferdinand Marcos, y al parecer uno de los hombres más ricos del país, que residió hace algunos años en el Levante español. La mansión, rodeada de jardines, estaba fuertemente custodiada por vigilantes armados, según el testimonio de las jóvenes.

Regalos y dinero

Nada más llegar a Manila las jóvenes eran agasajadas con regalos, se les facilitaba dinero (entre 100.000 y 200.000 pesetas) para que compraran ropa lujosa e, incluso, alguna fue enviada al dentista para someterla a un tratamiento odontológico. Posteriormente, realizaban sesiones de fotografía y vídeo luciendo joyas, material gráfico que más tarde les era enseñado por Elizalde, acostado junto a las chicas en una habitación de la mansión. Según las jóvenes, era entonces cuando Elizalde les hacía proposiciones deshonestas, que la mayoría de las interrogadas por la policía dicen haber rechazado.Una presunta víctima de esta red describió así sus primeros días en la mansión el pasado marzo. "Hubo una fiesta increíble, con artistas, magos y otras chicas ... ; la habitación era preciosa y el desayuno fue de ensueño. Me trataban como a una reina. No podía creer que eso me estuviera pasando a mí". La declaración añade que, durante los primeros días, le fue dada una pastilla que le hacía dormir 12 o 14 horas, tiempo del que no recordaba nada al despertar. Así como que, tras dejar de recibir un día la pastilla, Manda intentó seducirla y, al negarse, fue humillada durante varios días hasta su regreso a España, antes de lo cual recibió 1.000 dólares.

En las declaraciones policiales aparecen relacionadas como visitantes de la mansión filipina la presentadora de Tele 5 Arantxa del Sol y la ex Miss España Eva María Pedraza, que trabaja ahora en un programa de TVE. Ninguna de las dos pudo ser localizada ayer por este periódico. Rocío Martín, ex Miss España y responsable de una agencia de modelos en Sevilla, declaró ayer a Servimedia que en el mundo de la moda "se tenía conocimiento de esta red de prostitución descubierta por la policía". "El que diga que no estaba enterado de este tema miente como un bellaco. Yo lo conocía, pero degraciadamente no tenía pruebas", agregó.

El viaje de las modelos duraba aproximadamente 15 días y, según la policía, por el relato de las jóvenes el coste del mismo podría oscilar entre los tres y cinco millones de pesetas. Este dato ha hecho que la policía sospeche como hipótesis que las jóvenes podrían haber sido utilizada además de para las perversiones sexuales del industrial filipino como correos para el tráfico de joyas o diamantes.

Otro dato que sustenta esta hipótesis es que las jóvenes regresaban a Madrid desde Manila haciendo escalas en Hong Kong y Bangkok. La policía tiene en su poder un gran muñeco de peluche que era regalado a todas las jóvenes y que posee unos extraños orificios en donde podría haberse ocultado la mercancía.

Las chicas españolas enviadas a Manila procedían de Andalucía, País Vasco, Canarias y Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de septiembre de 1993.

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