Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El premio Nobel de la Paz Desmond Tutú asegura que "el mundo no consentirá una vuelta atrás en Suráfrica"

"El régimen no tiene otra opción que acabar con el apartheid. El mundo no consentirá una vuelta atrás". El arzobispo de Ciudad Cabo, Desmond Tutú, premio Nobel de Paz en 1984, en unas declaraciones duran una estancia en Santiago de Compostela, se muestra optimista sobre el futuro de su país e interpreta la ola de violencia que sacude Suráfrica como una prueba de que "la gente se da cuenta de que el apartheid está concluyendo y algunos tratan de impedirlo".

Desmond Tutú, todo un símbolo del movimiento por la no violencia en SuráfrIca, ha pasado dos días en Santiago de Compostela para asistir a una conferencia del Consejo Mundial de las Iglesias, un organismo que promueve el diálogo ecuménico entre todos los cristianos. El premio Nobel de la Paz conversó con este diario sobre el futuro de su país.Cuando se insiste en hablar de la violencia para referirse a la situación actual de Suráfrica, Tutú se apresura, a matizar: 'Ta violencia en mi país se fomenta, se orquesta para subvertir el proceso negociador". Esta intencionalidad se advierte, según Tutú, más que en las acciones de grupos radicales negros, en la actitud de "lo que llamamos allí la tercera fuerza, formada por miembros descontentos del ala derechista de las fuerzas dé seguridad".

Aún así, el arzobispo se esfuerza por sacar una lectura positiva de esta situación: "El hecho de que se hayan producido tantos brotes de violencia demuestra que la gente está convencida de que estamos a punto, de llegar al final y por eso algunos tratan de impedir que se consiga una Suráfrica no racista, donde blancos y negros puedan vivir juntos y en armonía".

Desmond Tutú cree firmemente que fracasarán todos los intentos para detener las reformas: ,No hay ningún otro camino. No se podría volver al apartheid porque el mundo no lo apoyaría y, a su vez, el ANC [Congreso Nacional Africano] no podría volver a la lucha armada porque no habría nadie en el mundo que le apoyase. No tenemos ninguna opción salvo lograr un acuerdo negociado", afirma.

Los sangrientos combates quese suceden desde hace meses entre militantes de Inkhata y del ANC obedecen más a causas de tipo político que tribal, según el arzobispo, quien recuerda que "hay zulúes en el ANC. y miembros de Inkhata que no son de esa etnia".

El premio Nobel insiste en que todo el mundo debería aceptar la idea de que "es bueno quehaya divergencias entre la comunidad negra". 'To que ocurre", añade, "es que allí la gente no está acostumbrada a la tolerancia, entre otras cosas porque el Gobierno ha sido el primero en practicar la intolerancia. De ahí que acabe triunfando el principio de que el mejor enemigo es el enemigo muerto", matiza el arzobispo de Ciudad del Cabo.Tutú no toleraría un modelo político que incluyese las reivindicaciones de Inkhata de convertir la provincia de Natal en una zona de exclusividad zulú: "África tiene que ser para todos. No se pueden aceptar divisiones porque entonces ¿qué haríamos cuando los afrikáners pidiesen también zonas exclusivas para blancos?".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de agosto de 1993