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Sin dejar rastro

"El crimen perfecto no existe", suele asegurar la policía. Sin embargo, hay procedimientos que permiten al homicida no dejar el menor rastro de su acción. Por ejemplo, los venenos biológicos de procedencia vegetal que se autodestruyen en el organismo. Lo difícil en este caso es saber cuáles son las plantas que generan tales tóxicos.Los datos de Interior revelan que la mayoría de las víctimas de asesinatos y homicidios son hombres (776 durante el año pasado). Pero en los casos de parricidio se invierte la proporción: 120 mujeres y 70 hombres. "Todavía hay muchos hombres que arreglan a cuchilladas sus problemas conyugales", dice un inspector de policía.

"Los delitos de sangre son en los que la policía tiene un índice de resolución mejor. El 96% de los casos se aclaran. España es el país de Europa donde se resuelve un mayor número de crímenes", según un portavoz de la Dirección General de la Policía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 1993