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Crece la tensión en el seno de la OMS por presunta corrupción de su director

El escándalo por la presunta concesión de contratos irregulares a miembros del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aumentado la tensión en torno a su director general, el japonés Hiroshi Nakajima, cuyo nuevo mandato debe ser ratificado en mayo. Los países occidentales acusan a Nakajima de haber favorecido con cinco contratos irregulares a miembros de la Ejecutiva pertenecientes a países en desarrollo para que apoyaran el pasado enero su candidatura. Los países occidentales defendían la del argelino Muhammed Abdelmoumene, ex subdirector general de la organización.

La acusación se basa en una auditoría especial que señala deficiencias financieras, pero sin alusión directa al director general.

Ante el deterioro generalizado del ambiente en la organización de la ONU, ha comenzado a circular un escrito entre las diferentes direcciones en el que se pide la dimisión de Nakajima "por el bien y la supervivencia de la OMS".

Según han señalado fuentes de la propia OMS, la atmósfera "se calienta" a medida que se acerca la celebración de la Asamblea Mundial de la Salud, que tendrá lugar en Ginebra del 3 al 15 de mayo y en la que los países miembros deberán avalar con su voto la reelección de Nakajima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de abril de 1993