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José Amedo vuelve a prisión tras negarle la juez la ampliación del permiso

El ex subcomisario José Amedo Fouce regresó a las seis de la tarde de ayer a la prisión de Guadalajara, después de disfrutar de un permiso penitenciario de cuatro días para poder estar con su esposa, Marian, operada de un cáncer de útero. El miércoles salió en libertad, por primera vez desde que ingresó en prisión por su vinculación con los GAL, gracias a un permiso "extraordinario" de 48 horas concedido por la dirección de la cárcel. La juez de Vigilancia Penitenciaria de Ocaña (Toledo) le concedió una ampliación de dos días, pero no accedió a la solicitud del ex policía para que le renovase el permiso 48 horas más.

"El único que se ha opuesto a este permiso ha sido el decrépito borrado de Idígoras [dirigente de HB] porque lo que realmente lamenta es no seguir cobrando sus confidencias", declaró minutos antes de entrar en la cárcel. Amedo, que llegó a Guadalajara en un taxi y pulcramente trajeado, señaló: "Aquí estoy. Me he marchado solo y he vuelto solo. No ha pasado nada. Y nadie me ha vigilado ni nadie me ha dado protección".

"He rogado permanentemente que se me ampliara el permiso", dijo Amedo, "para poder estar con mi mujer, pero se practica muy poco la caridad humana conmigo. A mi me han dado cuatro días y a Michel Domínguez [compañero condenado por la misma causa] le concedieron 10 días cuando su mujer fue operada de cáncer. ¿Que por qué ocurre esto? Porque me apellido Amedo".

En otro momento de su conversación con EL PAÍS, el ex subcomisario se quejó de que su primer permiso penitenciario "haya sido desgraciadamente por esta causa" (la enfermedad de su mujer). Y añadió: "Otro cualquiera, un etarra o un delincuente común, ya estaría clasificado en tercer grado penitenciario", con lo que podría acceder al régimen abierto.

Acerca de si un posible cambio de Gobierno podría beneficiarle, Amedo respondió: "A mi no me beneficia ni me perjudica uno u otro Gobierno. Lo mío depende de otras circunstancias", que él se negó a especificar. Aseguró que no tiene "nada que ver con el GAL" y que su situación "se resuelve con un indulto inmediato".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de abril de 1993