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68 promotores se han interesado ya por la operación urbanística de Chamartín

Hasta 68 grandes promotores inmobiliarios, en su mayoría grupos financieros, se han interesado ya oficialmente por la operación urbanística que Renfe está promoviendo sobre los terrenos muertos y las vías de la estación de Chamartín (un millón de metros cuadrados). El 30% de las entidades que han comprado las bases del proyecto han sido multinacionales extranjeras, pero también han concurrido los siete grandes bancos españoles. La iniciativa encuentra muchos obstáculos en el Ayuntamiento.

El hecho de solicitar las bases de este proyecto, en este caso, es especialmente indicativo, porque tienen que ser compradas. La operación urbanística que Renfe tiene programado montar sobre Chamartín, la principal estación de España, ha interesado a 68 promotores, entre los que se encuentran los siete grandes bancos españoles, la mayoría de las más importantes inmobiliarias y un 301/6 de grupos - internacionales del sector.- Gran parte de estas multinacionales han acudido a reclamar las bases de la operación tras tener acceso en Cannes, entre el 13 y el 16 de marzo, al contenido del proyecto en el Mercado Internacional de Profesionales Inmobiliarios.

El plazo para informarse sobre esta actuación no ha terminado. El Consejo de Administración de Renfe aprobó el pasado 2 de marzo el pliego de bases del proyecto y una semana más tarde publicó en la prensa las condiciones con tres meses por delante para recibir candidatos.

La magnitud del desarrollo que se pretende poner en marcha alrededor y encima de la estación de Chamartín, unas 62 hectáreas, ha favorecido la buena acogida demostrada por los operadores del sector. Los autores de la idea consideran que proponer al mercado de posibles oficinas o viviendas, a escasos metros de la plaza de Castilla, una superficie edificable aproximada de un millón de metros cuadrados convierte el proyecto "en el más importante que se haya planteado en España en el ámbito ferroviario-inmobiliario" y también en el más importante a reafizar en Madrid en el futuro inmediato".

El Ayuntamiento ha mostrado, a través de distintos portavoces oficiales, su rechazo, porque se siente discriminado. Los responsables municipales piensan que una operación de semejante envergadura no se puede acometer sin contar con la opinión, el lápiz y la goma de borrar de sus especialistas en urbanismo.

El planteamiento de origen de la operación, en cualquier caso, es irreprochable. Todos los afectados están de acuerdo en que Chamartín es la fachada norte de la ciudad y uno de sus accesos fundamentales. En la actualidad, este recinto ferroviario está siendo absorbido por el crecimiento de, Madrid.

El proyecto de Renfe para construir viviendas y oficinas sobre estos terrenos, sedimentando estos edificios sobre grandes losas de acero -como se ha experimentado ya en otras muchas ciudades-, pretende, en primer lugar, recaudar ingresos para la compañía propietaria del suelo. Los responsables de Renfe autores de la idea no olvidan el caótico estado actual del entorno de la estación.

Beneficios económicos

La operación de Chamartín resolvería en buena medida el problema observado de la falta de integración en estos momentos de la estación en la trama urbana de la zona y generaría un foco de actividad y negocio.El Ayuntamiento, además, obtendría directamente beneficios económicos, porque la Ley de Suelo le reserva el 15% del aprovechamiento del suelo. Renfe sostiene que en Madrid, todavía hay espacio para más oficinas, pese al fuerte crecimiento del sector en los últimos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de abril de 1993

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