El Canal sólo tendría agua para cuatro meses sin las aportaciones alternativas y el ahorro doméstico
La situación originada por la sequia es grave, pero podría ser alarmante. El gerente del Canal de Isabel II, Roque Gistau, cree, sin embargo, que no habrá restricciones para el consumo doméstico en los próximos dos años. Gistau es optimista porque considera suficientes las reservas embalsadas (39% de su capacidad), aunque reconoce que, sin las aportaciones alternativas (43%) y el ahorro de los vecinos, ahora Madrid sólo tendría agua para cuatro meses.
Los responsables autonómicos y estatales de la gestión del agua ventilan estos días dos proyectos definitivos para la mejora del abastecimiento: la nueva conducción desde el pantano de Picadas y una red que aprovecharía el agua reciclada de las depuradoras municipales para regar los parques.En la última reunión del comité antisequía de Madrid se estudió un gráfico que reflejaba unas curvas contundentes sobre el volumen de agua almacenada en los 12 embalses de la red del Canal de Isabel II. La transcripción de lo sucedido en los últimos 10 años refleja un panorama lógico. Sin embargo, las aportaciones han descendido desde hace dos años. Los meses de marzo y abril de 1991 se sitúan en una cota de capacidad que supera los 800 hectómetros cúbicos. A partir de entonces, las reservas bajaron sin remedio hasta llegar a los límites actuales: 372 hectómetros cúbicos.
Esta curva descendente, en cualquier caso, no es tan dramática. Lo hubiese sido si desde hace un año no se estuviese añadiendo a la red las captaciones alternativas procedentes de pozos subterráneos y de los ríos Alerche y Sorbe. Las perspectivas serían aún más pesimistas si, demás de las aportaciones alterativas, no se hubiesen adoptado medidas como la ley antisequía, que prohíbe regar parques y jardines, o no se hubiese fomentado el ahorro doméstico.
Los técnicos del Canal han calculado que si no se hubiesen adoptado esas medidas los embalses de Madrid sólo tendrían ahora agua acumulada para cuatro meses: unos 120 hectómetros cúbicos. Gistau mantiene que, con esa alternativa en funcionamiento y con las nuevas obras que se plantean, el abastecimiento de Madrid está prácticamente asegurado.
Desde el ministerio se han ofrecido 1.500 millones de pesetas para crear una red de riego los parques con agua reciclada. Es un proyecto complejo.
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