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Condenado a pagar 50.000 pesetas por acoso sexual a una compañera de trabajo

Una juez ha impuesto una condena de 50.000 pesetas como compensación a una mujer por las vejaciones a las que fue sometida por un compañero de trabajo, que la perseguía y molestaba con comentarios obscenos. La magistrada cree que la conducta del condenado, Rubén Bueno, no puede describirse como agresión sexual, pero sí como "una intromisión, aunque leve, en la intimidad corporal de la ofendida".La víctima, de 22 años, y el acusado, de 27, eran compañeros de trabajo y solían tener discusiones frecuentes porque ella le recriminaba y rechazaba "las insinuaciones, comentarios y bromas constantes de tipo obsceno", según recoge la sentencia.

El 5 de marzo de 1992, el acusado se dirigió a la mujer y le dio una "palmadita en la cabeza", a lo que ella le dijo que la dejara en paz. "Lejos de hacerlo, él le dio otra palmada y, ante su actitud de rechazo, la cogió por el brazo para llevarla hasta un pasillo donde no hubiera otras personas y la asió por las muñecas al resistirse ella", continúa la sentencia.

El incidente concluyó con la intervención de otros dos compañeros de trabajo. La mujer sufrió ligeras contusiones en las muñecas. La sentencia condena a Bueno por una falta de lesiones y otra de vejaciones injustas e impone la indemnización de 50.000 pesetas.

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