Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Más sobre la cabra de Manganeses

Manganeses de la Polvorosa, Madrid.

Espero que mi condición de "primate del género homo ", más bien fémina, mi, "profunda ignorancia", "mi cobardía", mi "animalidad", mi "subdesarrollo y primitivismo" no me traicionen y me permitan responder a la carta publicada en EL PAÍS sin devolver insulto por insulto, descalificación por descalificación, sino manteniéndome dentro de los límites de la razón que, se supone, caracteriza al Homo sapiens; es decir, rebatiendo su borrarnos del-mapa-sin-más con argumentos en lugar de visceralidades.Partiendo del respeto que me merecen todos los animales, incluidos los racionales, me permito expresar algunas dudas que me ha sugerido dicha carta:

- ¿El amor de la autora de la carta a los habitantes de Manganeses, animales al fin y al cabo, es por lo menos tan intenso como el que siente por la. cabra manteada?

- ¿No fue Guimolet, padre del guimoletismo, quien hizo evidente la incoherencia entre discurso y actuaciones de una persona?

¿Su conocimiento de causa (orígenes, tradición, significado del salto de la cabra) llega más allá de las informaciones, más o menos rigurosas, facilitadas puntualmente por los medios de comunicación?

- ¿Conoce directamente a alguien de Manganeses que le haya sugerido todos los calificativos lanzados de forma tan agresiva?

- ¿Alguien ha preguntado a la cabra si el hecho de que la manteen le parece una actividad lúdica o penosa?

Creo que si algo distingue al animal racional del irracional es, entre otras cosas, su capacidad de racionalizar y emitir juicios, que no insultos, y, a poder ser, fundamentados.

Para facilitarle la tarea, cuando usted guste, está invitada a venir a Manganeses. Todo ello en el supuesto de que no le asusten los primates.

¡Ah! Me considero una mujer bastante feliz. Procuro vivir y dejar vivir. Un cordial saludo.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de febrero de 1993