El integrismo argelino planta cara al régimen e intenta asesinar a su hombre fuerte
Los integristas argelinos están decididos a plantar cara al régimen que les ha reducido a la clandestinidad y ayer intentaron acabar en Argel con la vida de Jaled Nezzar, ministro de Defensa y auténtico hombre fuerte del Estado. La explosión del coche bomba que habían preparado los islamistas no cumplió su objetivo, pero marca el punto más alto de una guerra no declarada. El viernes, el Gobierno argelino ejecutó a cuatro integristas islámicos convictos de terrorismo.Una muestra más de la alta tensión que ha alcanzado la situación política en el país norteafricano se produjo también ayer: cuatro policías fueron abatidos en una emboscada realizada en la capital argelina por un comando de cinco hombres.
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