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Las conversaciones de Ginebra se reanudan con los frentes de guerra abiertos en Bosnia y Croacia

Serbios, croatas y musulmanes aceptaron ayer los principios constitucionales de Bosnia-Herzegovina presentados por los dos copresidentes de las negociaciones de paz, Cyrus Vance y David Owen. El acuerdo de principio se logró en Ginebra en medio de las vivas tensiones reflejadas en todos los participantes ante la reanudación de violentos combates en varios frentes de Croacia y Bosnia, que ya han causado decenas de muertos. La negociación decisiva sobre la división territorial de la antigua república yugoslava comenzó ayer en una sesión plenaria, iniciada poco después del mediodía en la ciudad suiza.

El relevante acuerdo de principio se produce tras el consenso obtenido por las partes la pasada semana y tras la aceptación del Parlamento de la autoproclamada república serbia de Bosnia, reunido en Pale el pasado miércoles. El pacto significa un paso adelante en el difícil proceso de solución política negociada al conflicto en Bosnia, que deberá conseguir ahora un consenso sobre la división territorial antes de obtener un cese de hostilidades completo y efectivo."Hemos dado un paso importante al aceptar los principios constitucionales", señaló el presidente federal yugoslavo, Dobrica Cosic, al término de la primera sesión plenaria. "A partir de ahora queda por establecer las delimitaciones de las provincias en Bosnia, puesto que el origen de esta guerra no es otro que territorial". Y añadió: "Ahora falta tiempo y voluntad para conseguir un compromiso que ponga fin al conflicto".

El presidente serbio, Slobodan Milosevic, mostraba su satisfacción, al igual que el líder serbio de Bosnia, Radovan Karadzic, por la igualdad de trato conseguido en el proyecto "para los tres pueblos constituyentes", al que consideran como "una buena base para la paz".

Reapertura de los frentes

Sin embargo, la negociación sobre la división territorial de Bosnia-Herzegovina, a la que los serbios se presentan con un control efectivo de cerca del 70% del territorio de la antigua república, se produce en un momento de intensificación de los combates.

Los serbios tienden actualmente a cambiar el lenguaje de las armas que han practicado durante nueve meses por el de un cese el fuego que les permitirá consolidar sus conquistas bélicas. En este sentido, los representantes serbios Milosevic y Karadzic, así como el presidente de la actual Yugoslavia, que engloba a Serbia y Montenegro, Dobrica Cosic, han arremetido contra los ataques de las fuerzas croatas en la región de Krajina, al sur de Croacia. La reapertura del frente serbo-croata hace peligrar, aseguran, la continuación de las conversaciones de paz. "Es trágico e inadmisible que los croatas se permitan atacar zonas protegidas por Naciones Unidas y bajo control militar serbio, un genocidio que no podemos permitir", subrayó el presidente Cosic.

Cyrus Vance y David Owen se reunieron ayer con el presidente de Croacia, Franjo Tudjman, y los representantes yugoslavos para tratar de poner freno a los combates, que ya han causado decenas de víctimas en ambos bandos. Tudjman y Cosic se comprometieron a lograr un alto el fuego en la zona.

Simultáneamente, los combates prosiguen entre croatas y musulmanes en tomo a Gornji Vakuf, mientras que las tropas musulmanas mantienen la presión sobre la frontera con Yugoslavia y amenazan con volar la presa hidroeléctrica sobre el río Drina, que establece la frontera natural entre Bosnia y Yugoslavia. El Ejército Federal yugoslavo mató ayer a once combatientes musulmanes en la localidad de Rudo, a 75 kilómetros al sureste de Sarajevo, según anunció la agencia Tanjug en Belgrado. Dobrica Cosic ha solicitado la urgente reunión del Consejo de Seguridad para tratar sobre la situación y la reanudación de los combates.

En opinión del presidente serbio Slobodan Milosevic, "la paz está al alcance de la mano so pena de intensificar e internacionalizar el conflicto con el riesgo de intervención de los países islámicos".

De proseguir los combates entre las tres partes en conflicto, en su intento de presentarse en la mesa de negociación Con el aval del control militar sobre el terreno, los representantes serbios han amenazado: "No podremos quedarnos impasibles ante los, ataques a la población serbia".

Todos los elementos de la guerra y la paz están sobre la mesa de los negociadores, que prosiguen con las reuniones directas, y que a pesar del regreso a Zagreb del presidente Tudjman, proseguirán hoy y tratarán de las diferencias territoriales a nivel bilateral. El debate será "por tiempo indefinido", según un portavoz en la ciudad suiza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de enero de 1993

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