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Los dos principales 'señores de la guerra' de Somalia se reconcilian públicamente

Los dos principales señores de la guerra de Somalia, Mohamed Farah Aidid y Mohamed Alí Mahdi, se abrazaron ayer ante varios miles de personas concentradas en la capital, Mogadiscio, después de una marcha por la paz. Ambos dirigentes hicieron un llamamiento a la reconciliación entre sus seguidores.

Con este gesto, Mahdi y Aidid pretenden dar credibilidad al acuerdo de paz firmado el sábado bajo los auspicios del enviado especial de EE UU, Robert Oakley. En él se comprometen al cese de hostilidades, al levantamiento de las fronteras artificiales que separan los territorios bajo su control (entre ellos, la propia capital) y a resolver por vía pacífica los problemas políticos.Se trata del segundo acuerdo de paz que firman. Del primero, rubricado el pasado 11 de diciembre, dos días depués del desembarco de las fuerzas estadounidenses, tan sólo se ha cumplido un punto: la concentración de los vehículos armados en las afueras de la ciudad. El encuentro público entre ambos dirigentes tuvo lugar en la llamada línea verde, que divide la ciudad entre el sector controlado por Mahdi (en el norte) y la zona de Aidid (el sur). Una multitud de 10.000 personas agitaban ramas y banderas, al grito de "Unidad" y "Alá es lo más grande".

El enviado especial estadounidense, Robert Oakley, evitó mostrarse excesivamente optimista con el nuevo acuerdo. "Habrá que esperar y ver", dijo. Algunos observadores han recibido con escepticismo el tratado de paz por el hecho de que, en su opinión, los dos líderes no controlan ya a sus seguidores.

Entre tanto, un somalí resultó muerto por disparos de marines estadounidenses en el aeropuerto de Mogadiscio. El hombre había disparado previamente contra un puesto de vigilancia de la tropa, tras agredir a un reportero de un equipo de televisión. Otros dos hombres que estaban con él huyeron con la cámara.

Por la mañana, 260 soldados canadienses y estadounidenses llegaron a la ciudad de Belet Huen, completando así el control de las ocho ciudades que servirán de base a la distribución de alimentos al interior del país.

En Ginebra, el secretario general de Naciones Unidas, Butros Gali, que se ha reunido con varias personalidades para perfilar las actuaciones de la ONU en África en esta década, pidió ayer a la comunidad internacional que supere el pesimismo y asuma el desafio de promover el desarrollo en el continente africano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de diciembre de 1992

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