Un fuerte terremoto azota Indonesia y provoca al menos 1.200 muertos
El seísmo que azotó en la madrugada del sábado la isla indonesia de Flores, al este de Bali, ha causado más de 1.200 muertos, pero este balance se agravará probablemente en los próximos días conforme los equipos de rescate vayan encontrando más cadáveres, según informó ayer el Gobierno provincial.
El terremoto, de una magnitud de 6,8 en la escala de Richter, según estimaciones locales, tuvo su epicentro en el mar y duró varios minutos. Afectó especialmente a la provincia de Nusa Tenggara Oriental, a 1.600 kilómetros al norte de Yakarta, la capital del país. En la ciudad costera de Maumere, de unos 40.000 habitantes, el 90% de las viviendas resultó totalmente destruido y hubo casi mil muertos. Las víctimas restantes se produjeron en áreas limítrofes.Numerosas casas ardieron como consecuencia de los cortocircuitos provocados por las sacudidas, mientras que otras desaparecieron sumergidas bajo las olas de hasta 25 metros de altura en el maremoto provocado por el seísmo.
El Gobernador de la provincia sobrevoló la zona ayer en helicóptero y presentó un panorama desolador de la situación. En muchos pueblos costeros no se registraban señales de vida y las viviendas, tiendas y mezquitas parecían totalmente destruidas, por lo que se teme que el balance sea aún peor.
Miles de personas pasaron la noche al aire libre por temor a nuevas sacudidas, a pesar de las lluvias intensas que caen sobre la región en esta época de monzones. La descomposición de los cadáveres sin enterrar y la ausencia de agua potable hacen temer la propagación de epidemias en la región.
Las tareas de rescate se ven dificultades por los numerosos temblores secundarios que se han producido a lo largo de toda la jornada de ayer. Soldados y, voluntarios han iniciado el traslado de víveres y ayuda médica de emergencia a la región, una de las peor comunicadas del país.


























































