Seis años de cárcel para un implicado en un caso de corrupción en Milán
Mario Chiesa, ex presidente del Pío Albergho Trivulzio, oscuro funcionario del Partido Socialista Italiano sorprendido in fraganti y detenido mientras trataba de cobrar una comisión ilegal de apenas siete millones de liras (unas 600.000 pesetas) de un modesto empresario de limpiezas que aspiraba a trabajar para el asilo de ancianos que Chiesa dirigía, fue condenado ayer a seis años de cárcel, con la accesoria de inhabilitación permanente para cargo público, por un tribunal de Milán.No ingreso en prisión porque ha recurrido en apelación, pagando una indemnización equivalente al 160% de la cantidad, cuya percepción ilegal le ha podido ser demostrada, para ser juzgado por el procedimiento de urgencia.
El primer condenado de un caso que, entre empresarios y políticos, implica a más de medio centenar de personas fue también el detenido que, con sus confesiones, maduradas tras una prolongada permanencia en la cárcel, puso a los jueces tras la pista de una corrupción tan extendida que las oleadas de arrestos todavía continúan.
Tras su detención, poco antes de las elecciones generales del pasado mes de abril, a Chiesa se le ocupó una agenda repleta de datos sobre cobros de comisiones, con nombres, empresarios y circunstancias, que revelaba. la amplitud de un fenómeno intuido y conocido, pero mayor de lo que el italiano medio se imaginaba.
Chiesa aireó también sus relaciones con la familia del secretario socialista, Bettino Craxi, a cuyo hijo, Bobo, afirma haber financiado campañas electorales. La imagen del líder ha sufrido por este escándalo, en el que está directamente implicado un cuñado de Craxi, y ha favorecido la división del PSI. Ni Claudio Martelli ni los hombres de su corriente, Renovación Socialista, asistieron ayer a la celebración del centenario del partido, en Génova, donde tampoco estuvo el presidente del Gobierno, Giuliano Amato. Craxi habló, pues, a sus fieles en presencia de un antiguo aliado, el controvertido ex presidente de la República Francesco Cossiga.
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