Orientación negativa
La Bolsa española ha recuperado la actividad con un nuevo recorte que evidencia el tono voluntarista de las últimas subidas. Una vez que las instituciones han dejado a sus carteras listas para la foto de final de mes, el mercado se ha quedado sin dinero y sin aliciente alguno, ya que los inversores particulares mantienen un alto grado de desconfianza hacia el mercado.El volumen negociado en esta sesión, con sólo 7.700 millones de pesetas efectivas, muestra una caída importante y eso que entre 10 valores contrataron casi el 80% del total. La absorción de papel parece evidente y, de momento, es lo único que tranquiliza a la Bolsa e impide una salida de títulos más amplia.
El test del 200% continúa, pues, vigente y poco van a hacer los apoyos institucionales si no llega alguna noticia económica positiva. En ese sentido, el escepticismo impide cualquier toma de posiciones, pues la inversión no espera nada bueno de los datos coyunturales o de los tipos de interés.
El índice general de la Bolsa de Madrid llegó a bajar hasta 2,14 puntos cuando se habían negociado tan solo 2.000 millones de pesetas. Desde ese momento, la actividad institucional se impuso y al cierre el recorte era de sólo 69 centésimas, un 0,35%. El Íbex 35 bajaba un 0,43%.


























































