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Vuelve la tensión fronteriza entre Irak y Kuwait

Tras abstenerse sagazmente de desafiar las sanciones de Occidente, el presidente iraquí, Sadam Husein, corre el riesgo de verse súbitamente empujado a un terreno de inevitable fricción cuando Kuwait comience a demarcar la frontera disputada por Bagdad. Una serie de incidentes registrados en las últimas semanas ilustran el nivel de tensiones en la zona Iimítrofe, y en algunos círculos diplomáticos no se descarta que los aliados se aprovechen de una escalada en la disputa fronteriza para justificar el golpe contra Sadam.

Teóricamente, las fuerzas aliadas tienen en jaque a Bagdad. La aviación de Sadam Husein está confinada a operar tímida y exclusivamente entre los paralelos 36 y 32. El ejército ira quí no se ha atrevido a lanzar la esperada ofensiva contra los re beldes shiíes del sur. Tal es el afán iraquí por no dar munición a sus enemigos que los funcionarios de Bagdad tienen órdenes de brindar la máxima cooperación a los inspectores y expertos de la ONU encarga dos de eliminar su arsenal.En la práctica, tres semanas después de la imposición de la zona de exclusión aérea para defender a los shiíes. al sur del paralelo 32, lo que hay en el Golfo les un estancamiento.

Provocar a Irak para asestarle una nueva paliza antes de las elecciones norteamericanas de noviembre está resultando difícil. El ambiente político se ha complicado. Dos de los aliados árabes clave, Egipto y Siria, ya han criticado la zona de exclusión y no disimulan su creencia de que puede ser el primer paso para el desmembramiento de Irak. Analistas militares en la zona están confundidos y divididos. Unos dicen que tarde o temprano los iraquíes, por error o decisión, violarán la zona de exclusión y se producirán hostilidades. Otros pronostican un resurgimiento del alzamiento shií, que obligaría a Bagdad a emprender acciones intolerables para Occidente.

Hay otra teoría que está ganando adeptos: el punto más adecuado para provocar a Irak está en la disputada frontera con Kuwait.

En esa zona ya se han registrado choques entre elementos armados iraquíes y policías kuwaitíes. La última víctima fue un centinela kuwaití, muerto en un confuso tiroteo el 31 de agosto. Dos ciudadanos británicos han sido detenidos por fuerzas iraquíes, acusados de entrar ilegalmente en Irak.

Los propios observadores de la fuerza de la ONU desplazados en la zona desmilitarizada ya han comprobado que allí armas no faltan. Un soldado sueco fue herido hace tres semanas en lo que Kuwait describe como una deliberada "incursión" iraquí.

No lejos de la frontera en demarcación, fuerzas de EE UU y Kuwait realizan maniobras militares. La primera, denominada Operación Eager Mace, lanzada el 4 de agosto, reveló que tropas norteamericanas ya tienen una base llamada Monterrey a 40 kilómetros al sur de la frontera.

Según la ONU, la demarcación de la frontera debe concluir hacia finales de año, pero en medios políticos no se descarta que los trabajos se aceleren para coincidir con el supuesto calendario secreto del candidato Bush.

El Consejo de Seguridad ha subrayado el principio de la inviolabilidad de las fronteras, citando la resolución que impuso el alto el fuego en 1991. Esta demanda a Kuwait e Irak respetar los límites fijados en 1963 y establecer una comisión para demarcarla definitivamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 1992

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