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Las críticas de Pujol y el recelo del PSOE frenan la cesión del IRPF a Cataluña

El compromiso del Gobierno de ceder a Cataluña la gestión del 15% del impuesto sobre la renta (IRPF) está en la cuerda floja después de las críticas que el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha formulado contra la política económica del Ejecutivo socialista. La oposición que el Gobierno de Felipe González encuentra en el PSOE para hacer efectiva dicha cesión y la falta de apoyo de los nacionalistas, catalanes a su política económica están en el origen de esta actitud respecto al traspaso del IRPF, según fuentes del Ministerio de Economía.

El titular de Economía, Carlos Solchaga, expresó personalmente a Jordi Pujol el mes pasado, en una conversación telefónica, su malestar por las críticas que había dirigido al reajuste económico puesto en marcha por los socialistas. Solchaga se mostró especialmente molesto por la propuesta de Pujol de devaluar moderadamente la peseta, según han señalado colaboradores del ministro.Responsables del equipo económico del Gobierno consideran especialmente graves las críticas del líder de Convergència i Unió (CiU), que, en cualquier caso, atribuyen a una estrategia de presión por parte de la coalición que gobierna en Cataluña para que el Ejecutivo cierre cuanto antes un asunto pendiente que los nacionalistas consideran clave: la financiación autonómica y con ella el compromiso gubernamental de traspasar a Cataluña la gestión del 15% del IRPF.

El giro de Pujol ha levantado ampollas en el ministerio, según admiten las diversas fuentes consultadas, máxime teniendo en cuenta que el propio Solchaga está siendo sometido a numerosas presiones por parte, del PSOE para que no ceda a Cataluña la gestión parcial del IRPF. En concreto, el aparato del PSOE y especialmente los presidentes de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y de Andalucía, Manuel Chaves, se oponen frontalmente a que esta cuestión sea incorporada a la revisión de la financiación de Cataluña.

El equipo económico del Gobierno se ve atrapado así entre dos fuegos: por una parte, las Críticas que recibe de su propio partido, y por otra, la pérdida del apoyo de quien hasta ahora consideraba, un aliado: Jordi Pujol. Así las cosas, algunos colaboradores de Solchaga no dudan que si el ministro pierde definitivamente el apoyo de Convergéncia, no estará dispuesto a enfrentarse a su partido por la cesión parcial del IRPF.

Decisión política

El cambio de actitud del Gobierno en este asunto, si llega a producirse tendría, pues, una raíz esencialmente política, ya que fuentes del Ejecutivo destacan que el mal momento económico que vive el país no influye en la decisión.Entre otras cosas, señalan en Economía, porque el dinero cedido por esta vía a la Generalitat no supondría, como la propia Generalitat también reconoce, un sensible incremento de los ingresos de Cataluña, ya que sería retraído de otras partidas económicas que recibe la Administración autónoma.

La recepción directa de un porcentaje del IRPF tiene hoy un valor esencialmente político, ya que permite una gestión autónoma de esta cuota y a la vez supone la primera plasmación del principio de corresponsabilidad fiscal, es decir, de que la comunidad ingrese partidas en función del esfuerzo tributario que realiza. Las comunidades consideradas pobres -caso de Andalucía y Extremadura- temen que la puesta en marcha de este principio se haga a costa de los mecanismos financieros de solidaridad.

Ayer, el presidente del Gobierno canario, Jerónimo Saavedra, aseguró que "ya no es posible esperar más a que se cierre el contencioso sobre la financiación autonómica". Canarias no suscribió en su día el acuerdo sobre financiación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de septiembre de 1992

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