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Corrupción y faldas en la cúpula venezolana

Carlos Andrés Pérez, envuelto en un escándalo por el tráfico de influencias ejercido por su amante

La vida política venezolana se ha visto sacudida esta semana por un escándalo conocido durante años en los mentideros y que finalmente ha saltado a los periódicos por su contenido de corruptela y tráfico de influencias. Se trata del idilio del presidente Carlos Andrés Pérez con Cecilia Matos, que, según han denunciado los diputados de su propio partido, ha cristalizado en intervenciones subrepticias de esta mujer en los negociados del Gobierno venezolano y en un sospechoso enriquecimiento de Matos, cuya profesión es la de secretaria. Hace pocos días, un grupo de parlamentarios solicitó al Congreso que se investigue la fortuna y la vida ostentosa de Cecilia, por si estuviera relacionada con su vinculación con el presidente.Cecilia Matos conoció a Pérez hace unos 18 años, mientras ella era militante de Acción Democrática (AD), el partido del Gobierno, y trabajaba de secretaria en el Congreso. En su primer mandato (1974-79), Pérez no le dio ningún cargo. Sin embargo, sí le dio su apellido a dos de las hijas de Cecilia, una de ellas adoptiva.

El diputado democristiano Emilio López la ha definido como "la madre de dos hijas del presidente". Otro diputado de la Oposición, Ramón José Medina, declaró que Cecilia Matos es "la concubina del presidente, porque legalmente tienen dos hijos reconocidos". Sin embargo, no es esto lo que critican los políticos, sino el tráfico de influencias que supuestamente ha ejercido ella, favoreciendo a empresarios y vendedores de armas en sus contratos con el Gobierno.

Gustavo Orlando López, miembro del comité político nacional de AD, rompió el tabú que rodeaba al tema solicitando al tribunal de ética de su partido la investigación sobre la vida de la señora Matos y de otros dirigentes adecos. En declaraciones a EL PAÍS, dijo que Cecilia "se exhibe con joyas costosísimas". "Vive en un lujoso piso en Nueva York y mantiene a sus hijas en colegios caros de Estados Unidos. Posee una casa en la urbanización El Marqués, en Caracas, y un dúplex en la isla Margarita", continuó López. "Tiene que desvelar al partido la procedencia de su fortuna o quién le facilita ese tren de vida".

También la acusé de estar presuntamente vinculada al proveedor de armas Pedro Lovera y a la empresa Margold, cuyos accionistas, Gardenia Martínez y Orlando García, ex jefe de seguridad del presidente Pérez, han negociado con las Fuerzas Armadas Nacionales un contrato de cinco millones de dólares para suministrar municiones españolas que nunca llegaron a Venezuela. A todo esto, el presidente Pérez sólo ha contestado: "Esos temas no me interesan, pues se manejan en la publicidad como sucede en todo país dernocrático".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de agosto de 1992