Consolidación bajo fianza
La caída de la bolsa de Tokio ha provocado, cuando menos, reacciones de prudencia en la mayor parte de los mercados del mundo, situación que en Madrid duró apenas unas horas. El índice pasó de perder 1,82 puntos a una aparentemente saludable pérdida de 42 centésimas, milagro que hay que agradecer de nuevo a las instituciones. El volumen de contratación fue de casi 4.500 millones de pesetas, de los que la mayoría debe considerarse como un simple apoyo.Las expectativas de la bolsa apenas han cambiado, aunque habrá que tener en cuenta la contención de las cotizaciones que se está llevando a cabo por cuanto puede suponer de freno para la salida de papel.
El paréntesis abierto hasta la publicación del IPC de agosto permite estos, juegos, aunque la situación de los grandes mercados puede terminar influyendo en esa actitud de control de los precios.
Para que el ambiente que se está generando llegue a consolidarse hace falta la entrada de dinero de refresco, un relevo que la inversión particular no está muy dispuesta a efectuar en tanto el futuro no ofrezca unas mínimas garantías.
El índice general de Madrid cedió al cierre un 0,02%, mientras que el Ibex 35 pierde un 0,18%.


























































