Un oficinista, cosido a puñaladas y maniatado en su propia cama
Claudio Rodríguez Álvarez, de 47 años, faltaba a su trabajo desde hacía varios días. Vivía solo en un piso de la calle de Áncora, cercano al paseo de las Delicias de Madrid. El miércoles se le volvió a ver. Pero con 28 cuchilladas en el cuerpo y maniatado en su propia cama.Los vecinos le recuerdan como una buena persona, un gallego de órense al que no se le conocían vicios. Era deportista, muy religioso y bastante tímido. Vivía en un apartamento del tercer piso desde hacía más de 10 años, en compañía de una perra pequinesa que había muerto hacía unos meses.
El lunes pasado fue el último día en el que fue visto por los vecinos. Anteayer apareció por la casa una compañera de trabajo. Claudio era, según otros inquilinos, funcionario del Ministerio de Hacienda y no había ido a trabajar ni el martes ni.el pasado miércoles.
La versión que dio Conchi, la portera de la finca, a varios vecinos con quienes hablé este periódico es que entraron en la casa el miércoles a primeras horas de la noche, que ya olía mal.
En su dormitorio estaba el cadáver de Claudio, bañado en sangre y maniatado en la cama. Todo a su alrededor estaba revuelto. Ayer, los policías del Grupo V de Homicidios investigaban el suceso.


























































