González se solidariza con Solchaga ante los abucheos que sufrió en Sevilla

El jefe del Gobierno, Felipe González, se solidarizó ayer nuevamente con el ministro de Economía, Carlos Solchaga, al que los visitantes de la Expo 92 increparon el sábado. "Hago mío ese abucheo", afirmó en el curso de una larga conferencia de prensa con la que terminó su estancia en Río de Janeiro (Brasil), donde asistió a la Cumbre de la Tierra. El jefe del Ejecutivo negó que proyecte incrementar la presión fiscal, pero expresó su respaldo a una eventual subida de las retenciones a cuenta del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), como anunció la semana pasada Solchaga.

Felipe González restó importancia al abucheo sufrido por su ministro de Economía, hecho que calificó de "incidente como los que tenemos todos". Para el presidente del Gobierno, lo verdaderamente importante es estar, como lo está el ministro, "convencido de lo que se debe hacer y no pararse a pensar, en todos los momentos y en cualquier sitio, si lo que se hace es necesariamente popular". "En el caso de que haya habido ese incidente y sea notable, me solidarizo con el ministro", declaró. "Hago mío ese abucheo", añadió sonriente.Tras respaldar a Solchaga, González precisó: "No nos estamos planteando ningún incremento de la presión fiscal". Si ha habido cierta confusión al respecto "es intencionada" y la culpa, dio a entender, recae sobre el Partido Popular. "El IRPF sigue tal y como está, pero otra cosa es el descuento mensual".

"Sobre eso", prosiguió el presidente, "ha hecho una reflexión el ministro de Economía que no conozco todavía en todos sus detalles". Ese análisis merece la pena ser tomado en cuenta porque, resaltó, "en el primer trimestre de este año hemos notado el efecto de dos factores: la mejora del poder adquisitivo en dos puntos en términos reales y una menor retención en renta, lo cual ha aumentado la renta disponible de manera considerable".

"Esto ha producido un impacto sobre el consumo también considerable que nos preocupa en términos de inflación", subrayó el jefe del Ejecutivo. "Hay que saber si tenemos algún instrumento para que sea eficaz la lucha contra la inflación sin generar ningún perjuicio a las personas que hacen su liquidación de la renta". "Pero", concluyó Felipe González, "no está nada decidido".

[El presidente de la Junta de Extremadura, el socialista Juan Carlos Rodríguez Ibarra, dijo ayer en Sevilla que Solchaga "debió callarse" cuando "reflexionó en voz alta" sobre sus proyectos de flexibilizar el despido y aumentar las retenciones del IRPF, informa Pablo Ordaz. Y añadió: "Un político tiene la obligación de generar ilusión y esperanza, y no de sembrar inquietud entre los ciudadanos".]

Relevo de Fernández Ordóñez

El relevo de Francisco Fernández Ordóñez al frente de la cartera de Asuntos Exteriores, según dio a entender González, está al caer, aunque no quiso revelar el nombre de su sustituto. "No voy a dar ninguna pista", repitió el presidente antes de emprender viaje a Madrid, adonde tiene previsto llegar hoy lunes a las siete de la mañana. "Lo único que puedo decir", añadió, "es que creo que no va a ser un tema del que estemos hablando durante meses". "El ministro me ha pedido su sustitución y voy a ser respetuoso con su deseo". "Espero mantener su colaboración".Aunque el presidente del Gobierno no quiso dar pistas, un lapsus lingüe puede haber proporcionado una. La pregunta sobre el heredero de Fernández Ordóñez fue formulada justo antes que otra sobre Solchaga y, en la contestación que dio a ésta última, el jefe del Gobierno se declaró "solidario con el ministro de Agricultura" [Pedro Solbes] y ni siquiera rectificó después. Parte de su auditorio sacó la conclusión de que González echará mano de Solbes para reemplazar a Fernández Ordóñez.

A diferencia de los relevos de García Valverde como ministro de Sanidad o de Chaves como titular de Trabajo -en los que el presidente dejó claro que sus vacantes serían cubiertas por personas ajenas a el Gobierno-, González no descartó ayer un pequeño reajuste de Gobierno.

"Dependerá de cómo se plantee", contestó a una pregunta sobre la amplitud de los cambios. "Es innecesario o imprudente hablar -porque se cierra así el abanico de posibilidades- si va a suponer una sustitución dentro del equipo de Gobierno o fuera de él". "Es muy dificil que yo, como responsable del Gobierno, cierre con carácter previo el margen de posibilidades que tengo". "Desde luego será imposible hablar de crisis o de remodelación cuando se produzca una sustitución", añadió.

[Por otro lado, el ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez, que ha sido citado como posible sustituto de Fernández Ordóñez, declaró ayer a Europa Press: "Me parece un rumor fuera de lugar, carecer de todo fundamento, y, en todo caso, yo no estoy en disposición, ni por propia voluntad ni por nada, de volver a asumir un cargo".]

El jefe del Gobierno pide diálogo a los sindicatos

, Felipe González pidió a los sindicatos de nuevo "un diálogo que nos lleve a la paz social" para poder "así orientar la política de rentas y no estar obligado a hacer sólo política monetaria o sólo política fiscal". "Estoy abierto a que haya un diálogo, pero lo que no quiero es repetir la experiencia frustrante de ofrecer un pacto para hacer una determinada política y que, si alguien decide no firmarlo, dé la impresión de que no hay política". "Eso no estoy dispuesto a volverlo a hacer", señaló.

El presidente del Gobierno descalificó también la reacción negativa de Comisiones Obreras y UGT a la aprobación la semana pasada, por el Consejo de Ministros de Economía de la CE, del plan de convergencia español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 14 de junio de 1992.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterFORMACIÓN CON DESCUENTO

Lo más visto en...

Top 50