El español Pedro Duque, seleccionado entre los primeros astronautas europeos

Pedro Duque, ingeniero aeronáutico, madrileño de 29 años, es uno de los seis candidatos a astronautas europeos nombrados ayer por Jean-Marie Luton, director general de la Agencia Europea del Espacio (ESA). La lista final incluye, además, a un italiano, un francés, un sueco, una belga y un alemán, con edades comprendidas entre 29 y 33 años. La muy politizada decisión de Luton no indica quiénes serán los dos astronautas que se entrenarán en la NASA y tendrán más posibilidades de volar pronto al espacio.

¿Qué es para ti el espacio? "Es un sitio donde se está libre de la influencia de muchas cosas", comentaba ayer Duque poco después de saber que era uno de los seis elegidos entre miles de aspirantes europeos a astronauta. "Me ha llamado el jefe de personal de la ESA y me ha dicho que tengo que incorporarme el 1 de junio al Centro Europeo de Astronautas (EAC)", dijo. Allí realizarán durante ocho semanas un curso de introducción. Dos de ellos se irán a principios de agosto a Houston (EE UU) para empezar los entrenamientos como especialistas de misión en el primer cuadro internacional de astronautas de la NASA, formado, además, por 19 estadounidenses, dos japoneses y dos canadienses. "Siento una gran responsabilidad; tengo que hacer muchas cosas, y muy bien, a partir de ahora, y veremos si puedo, si soy capaz de responder a las expectativas que se han formado en torno a mí", comentó ayer Duque, que trabaja desde hace cinco años en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), en Alemania.

Hace 18 meses, cuando la ESA pidió candidatos a astronautas a sus 13 países miembros, Duque envió su solicitud al Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial, que representa a España en la ESA. Se recibieron 657.

"Para mí ser astronauta consiste en hacer las cosas bien a la primera y en el tiempo que te han dado", dice Duque, "no suele haber muchas oportunidades para repetir las cosas si fallas". La problemática operación realizada esta semana por los astronautas estadounidenses para rescatar un satélite con el transbordador Endeavour "ha demostrado que se necesitan personas en el espacio, que no es suficiente tener robots", dice Duque. "Un astronauta tiene que tener las improvisaciones muy ensayadas, tiene que conocer procedimientos absolutamente para todo, incluso para lo que nunca se cree que va a suceder".

Trabajo duro

Duque explica que la preparación de un astronauta incluye ensayar muchísimas cosas muchísimas veces, que es un trabajo duro". Los cuatro seleccionados ayer por Luton que no se incorporen a la preparación en la NASA continuarán los entrenamientos en Europa. "Quienes completen con éxito el entrenamiento se convertirán en miembros del cuerpo europeo de astronautas", dice el comunicado de la ESA. "Las misiones que éstos puedan realizar dependen de lo que decida el Consejo de Ministros europeos acerca de los programas tripulados de la ESA en la reunión que celebrará en España el próximo mes de noviembre", dijo ayer en París el español Andrés Ripoll, director del EAC, informa Octavi Martí. Esos programas, sobre todo el del avión espacial Hermes y el módulo Columbus para la estación orbital internacional Freedom, quedaron en el aire en la última reunión del Consejo de Ministros. Otra línea de actuación, según Ripoll, podría ser la colaboración en los programas espaciales de la CEI.

Duque dice que su vida va a cambiar ahora, comenzando por el traslado con su esposa y su hijo de cuatro años al centro de entrenamientos. "No sé si el niño lo sabe ya", comentaba ayer desde su centro de trabajo, "pero es muy pequeño para darse cuenta, y no va diciendo en la guardería que su padre va a ser astronauta". Entre las felicitaciones de sus compañeros y las llamadas telefónicas de la prensa, Duque no pudo hablar con su familia, en Madrid, cuando conoció la noticia.

¿Son tan héroes los astronautas ahora como hace 20 años? "No creo, y espero que la fama dure los tres primeros días, no me apetece mucho", comenta, pero afirma: "Lo que sí me gusta es hacer algo sumamente importante. Esto es un reto para mí, algo que pocas personas pueden hacer, y veremos si yo soy una de ellas".

Duque trabaja en el equipo de ESOC que determina las órbitas de los aparatos espaciales europeos, por ahora no tripulados, y reconoce que cuando están controlando los satélites, piensa que algún día él estará allá arriba. "Se me ocurrió hace 15 años que quería ser astronauta", dice, y comenta que en su decisión de ir al espacio han influido los libros del escritor Arthur C. Clarke. "Me gusta la ciencia-ficción creíble, y ahora estoy leyendo una novela de Carl Sagan". ¿Cómo crees que será la Tierra vista desde el espacio? "Bonita".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de mayo de 1992.

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