¿Cambio de cielo?
Los índices provisionales madrugaron ayer con euforias alcistas, ahondando en el convencimiento -generalizado entre los analistas- de que entramos en un ciclo favorable apuntalado por la suavización monetaria y el crecimiento no inflacionista en el área de la CE. El último dato, animado y aderezado por la reciente propuesta del primer ministro francés, Pierre Bérégovoy.El fenómeno de lo s ciclos bursátiles no es mágico, y en absoluto es aconsejable poner el reloj en hora apoyándose exclusivamente en la orientación que ofrecen. El modelo de Kondratieff, que en 1925 describió las coyunturas de un periodo económico sujetas a movimientos cíclicos de cinco décadas, es difícil de rechazar. Sin embargo, las posibilidades de que un fenómeno de onda ocurra son mucho mayores en el espacio que en el tiempo. En cuestión de ciclos, los expertos. coinciden en que Kondratieff es la información de fondo capaz de explicar cómo ocurren los fenómenos, pero no cuándo se van a producir. Las tendencias no desvelan el momento de la acción -comprar o vender-, y este instante sigue siendo el celador indiscutible de todo el frenesí que desata el mundo de la inversión.


























































