Policarbonato antidisturbios
Las mamparas de los taxis están fabricadas con el mismo material que los escudos de la policía antidisturbios: policarbonato lexán. Se trata de un material fuerte que no produce esquirlas al fracturarse y ofrece bastante resistencia al fuego. Estas planchas, de seis milímetros de grosor, protegen de las pedradas y de las armas blancas, pero no de los disparos (como tampoco los cristales de las ventanillas del taxi).
Una mampara cuesta 145.431 pesetas, incluido el IVA, según la empresa que las instala en Madrid. En el precio está. incluido también un equipo de megafonía que, desde agosto de 1991, el Ayuntamiento obliga a colocar para facilitar la comunicación con el usuario.
La demanda de estas medidas de protección no ha aumentado desde hace siete años (fecha en que comenzó a instalarlas la empresa). Miguel Ángel Lozano, agente comercial de esta firma, explica que los taxistas comentan muchas veces que no ponen mamparas "por el precio, y porque es incómodo". "Hace años se empezó a negociar con una entidad bancaria un sistema de financiación a tres meses, pero no llegó a cuajar", comenta Lozano.
Apenas 250 taxis -entre los 15.500 que hay en Madrid- disponen de mamparas protectoras. "La razón de que, haya tan pocas es muy sencilla: no son confortables ni están bien hechas", comenta Pedro Bembibre, presidente de la Plataforma Reivindicativa del Taxi. "El taxi es también un coche en el que se viaja con la familia, y tener que ir por ahí con ese armatoste... Lo ideal sería que la mampara fuera abatible, que se pudiera subir y bajar a voluntad". Remata Bembibre: "También hay clientes muy agradadables con los que gusta hablar. Además, el sistema de intercomunicación es muy deficiente, se oye muy mal".


























































