Armenia pide el envio de observadores internacionales para acabar con la violencia en Nagorni Karabaj

Ruben Chagarian, consejero de¡ presidente Levon Ter Petrosian, pidió ayer en Davos (Suiza), donde se celebra el Fórum Económico Mundial, que se envíen observadores internacionales a Nagorni Karabaj, la región de población armenia, pero enclavada y dependiente de Azerbaiyán, en disputa violenta entre las dos repúblicas de la antigua URSS. Grupos armados luchaban ayer en el interior y los alrededores de¡ enclave, aunque se observaba en algunas zonas una disminución de la intensidad de los combates, que en los días anteriores se habían cobrado más de un centenar de vidas.

Armenia, declaró Chagarian, está dispuesta a acoger a cualquier tipo de observadores internacionales, sea cual sea el país o la organización a la que pertenezcan, con tal de que se ponga fin a la escalada de violencia. "La única solución es política", señaló.Por su parte, Galina Satarovoitova, consejera del presidente ruso, Borís Yeltsin, para cuestiones de nacionalidades, acusó a Azerbaiyán de, recibir armas del extranjero. El presidente de esta república, Ayaz Mutalibov, había señalado la víspera que no ve otra solución al conflicto, a sus ojos puramente interno, que la continuación de la lucha.

La Conferencia sobre la Cooperación y la Seguridad en Europa (CSCE) decidió, la semana pasada en Praga, enviar una misión investigadora a la región, lo que en cierta forma internacionalizaría el contencioso. Chagarian reconoció, por su parte, que tal vez haya "mercenarios" que combatan en el bando armenio, como aseguran las autoridades de Bakú, pero que, en su opinión, sería más correcto denominarlos voluntarios. Un funcionario del Ministerio azerbaiyano de Defensa acusó ayer a pistoleros armenios de haber cruzado la frontera en la madrugada del domingo para atacar a varios pueblos.

"Se desarrolla una lucha continua en diversos puntos de la línea fronteriza", aseguraba desde Eriván un corresponsal de la agencia armenia Noyan Tapan. La agencia azerbaiyana Assa Irada coincidía en esta apreciación. Los medios informativos de ambas repúblicas han difundido noticias según las cuales docenas de personas (hasta 150 según algunas fuentes) han resultado muertas en Nagorni Karabaj desde el último estallido de violencia, hace apenas una semana.

El mayor número de víctimas se produjo al ser derribado, aparentemente por el impacto de un misil disparado por armenios, un helicóptero azerbaiyano con más de 40 personas a bordo. Los combates se habían concentrado en los últimos días en las zonas montañosas cubiertas de nieve de Shusha, a unos 10 kilómetros de Stepanakert, la capital de Nagorni-Karabaj.

El ministro armenio de Defensa, Vazgen Sarkisian, declaró ayer que su Gobierno quiere que el enclave en disputa se convierta en una fortaleza inexpugnable y que en su opinión la situación va a empeorar.

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Entretanto, un intercambio de disparos entre simpatizantes del derrocado presidente de Georgia, Zviad Gamsajurdia, y miembros de la Guardia Nacional causó ayer un muerto y varios heridos, según el mando del consejo militar georgiano.

Por su parte, el Congreso Popular de Tatarstán pidió ayer el ingreso de esta región de Rusia en la ONU y el reconocimiento de su independencia por las demás repúblicas de la extinta URSS.

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