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El plan de Bush no garantiza la recuperación económica de EE UU según los expertos

Los norteamericanos ahorrarán un dólar diario de impuestos como consecuencia del programa económico anunciado el martes por el presidente George Bush, que ha sido considerado por los expertos como un proyecto excesivamente enfocado en los resultados a corto plazo y con pocas posibilidades de facilitar la sólida recuperación económica que Estados Unidos necesita. Las medidas propuestas por Bush pretenden animar la actividad de inversores y consumidores con el fin de acelerar el crecimiento económico antes de las elecciones del próximo mes de noviembre.

En el último trimestre, según cifras facilitadas ayer por el Departamento de Comercio, la economía norteamericana creció un raquítico 0,3%, lo que indica que persisten las circunstancias que dieron lugar a una de las más largas recesiones en Estados Unidos. Con esta cifra, la caída total del PIB durante el año pasado fue del 0,7%, la más grave desde la recesión de 1982.Con las medidas anunciada el martes por Bush en el discurso sobre el estado de la Unión, que afectan tanto a las rentas de las clases medias como a los ingresos de las empresas, el Gobierno norteamericano se hace eco de las orientaciones en favor del crecimiento impartidas en su reunión del pasado fin de semana por el Grupo de los Siete (G7).Reanimar la construcciónUno de los objetivos principales del programa de Bush -pendiente todavía de la aprobación del Congreso- es conseguir la recuperación del sector de la construcción, que sufre la peor crisis de las últimas tres décadas. El presidente norteamericano anunció el martes incentivos a la compra de nuevas viviendas con el propósito de arrastrar así a otros sectores que dependen estrechamente de la recuperación de la industria inmobiliaria.

Obsesionado por animar el consumo, Bush anunció, incluso, una reducción de los impuestos para los yates de lujo y los aviones, dos de los sectores más afectados por la recesión.De acuerdo a los cálculos de la Administración, este proyecto le costará a las arcas del Estado una pérdida de cerca de 25.000 millones de dólares en cinco anos, que, teóricamente, será compensada por el ahorro de unos 50.000 millones de dólares de los gastos militares en el mismo periodo.

El objetivo principal del programa anunciado por Bush, según los economistas, es conseguir una imagen de saneamiento económico a partir de finales de esta primavera, lo que le permitiría encarar su campaña para la reelección con mejores posibilidades de éxito.

El programa está centrado en pequenas medidas dirigidas a las familias y al consumidor con el fin de romper con la impresión extendida en los últimos meses entre la opinión pública norteamericana de que el presidente no se ocupa de los problemas económicos nacionales. Los expertos consideran, sin embargo, que los beneficios a corto plazo no servirán para garantizar un crecimiento sano a largo plazo. "Es un árbol de Navidad para todo el mundo. Servirá para ganar votos, pero no afectará a los problemas estructurales: la productividad, el comercio y el desempleo", afirma en el diario The New York Times Bernard Weinstein, director del centro de desarrollo económico de la universidad del Norte de Texas.

Los economistas advierten que, pese a la reducción del gasto militar, el programa de Bush incrementará el déficit público. Principalmente, porque la propia reducción y eliminación de armamentos comporta un gasto -en material y en desempleados- que no está incluído en el cálculo de los 50.000 millones de dólares.

Las medidas más aplaudidas por los economistas preocupados por el crecimiento a largo plazo, son las que permiten a los inversores deducir un 15% del impuesto de sus inversiones en el primer año y la concesión de créditos para el pago de impuestos a las empresas implicadas en proyectos de investigación y desarrollo.

[El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, declaró ayer que la economía norteamericana mostraba "algunos síntomas sutíles de recuperación".

Greenspan, en su conparecencia ante el Congreso tras ser confirmado su segundo mandato al mando del Fed, dijo que la rebaja de los tipos de interés en estos últimos meses era suficiente para salir de la recesión, informa France Press. Greenpan fue criticado ayer por demócratas y republicanos por no bajar más y antes los tipos de interés para garantizar la recuperación].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de enero de 1992

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