Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Renfe culpa de la baja de clientes a los sindicatos, que reciben 1.900 millones de la empresa

El director general adjunto de recursos humanos de Renfe, Bias Alascio, culpó ayer a los sindicatos de la pérdida de clientes y de imagen que sufre la compañía. Según la dirección de la empresa, la presión sindical, traducida el pasado año en 71 huelgas convocadas (35 de ellas celebradas) y 514.000 horas de trabajo perdidas, implicaría la desaparición de cualquier otra empresa. Esa misma presión sindical, según Renfe, ha colocado los derechos sindicales -horas y trabajadores liberados- en niveles preocupantes, según la empresa, que quiere modificar el marco de relaciones laborales.

Los datos de la empresa, que preside Mercé Sala, señalan que en 1991, las horas a disposición de los sindicatos se elevaron a 894.560, lo que equivale a 508 trabajadores exentos de servicio por tareas sindicales. El coste de los liberados, que en sentido estricto sólo son 115 (26 del comité general de empresa y 89 de las secciones sindicales) se elevó en 1991 a 1.885 millones de pesetas (ver cuadro).De acuerdo con la dirección de Renfe, Ia valoración económica de los derechos sindicales, a tenor del Estatuto de los Trabajadores y la Ley Orgánica de Libertad Sindical, con el mismo mapa electoral, ascendería a 1.090 millones". Es decir, unos 800 millones por debajo del coste real.

Blas Alascio, que realizó fuertes acusaciones contra los sindicatos -"Ios sindicatos hacen abstracción de la cuenta de resultados"; "la conflictividad es excesiva"; "Renfe mantiene una cultura funcionarial -"afirmó que las centrales siguen presionando para aumentar los trabajadores liberados y las horas a su disposición.

El responsable de CC OO, Manuel F. Aller, asegura al respecto que "es la dirección la que propicia conflictos para justificar futuros recortes de servicios". Sobre los liberados, Aller asegura que "en los últimos años se han reducido a la mitad y los que existen, están por las normas en vigor". Por su parte, José Javier Cubillo, de UGT en Renfe, achaca la conflictividad de 1991 "a la falta de interlocución en la empresa".

Renfe, con una plantilla media de 48.927 trabajadores en 1991, se propone modificar el actual marco de relaciones laborales, establecido en los nueve convenios vigentes y que supone "la imposibilidad", según Alascio, "de aplicar las normas laborales generales". En ese cambio, Renfe propondrá a los sindicatos (CC OO, UGT y SEMAF) la autorregulación de la huelga, de forma que, no se lleven a cabo protestas en época de máximo tráfico, algo que ha provocado, siempre según Renfe "pérdida de clientes y pérdida de imagen".

Sobre la evolución de la plantilla, Renfe, dentro del Plan de Empresa (1992-1993) en elaboración, una ligera reduccíón de personal vía jubilaciones anticipadas y voluntarias del personal indirecto (no sujeto estrictamente a la explotación) y planes de invalidez para el personal disminuido físicamente. De esta forma, la plantilla, cifrada actualmente en 48.927 personas, se reduciría a finales de 1993 en una cifra de entre 1.000 y 1.500 personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de enero de 1992

Más información

  • La empresa contempla una ligera reducción de personal jubilaciones y bajas voluntarias