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Luces, sombras, sospechas y polémicas

La compra de terrenos llevada a cabo por la filial de Renfe, Equidesa, en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes estuvo, desde el principio, rodeada de sombras y sospechas.Una buena prueba es que, algún responsable de la compañía ferroviaria encargó, por su cuenta, estudios al margen de los oficiales para tratar de comprender la operación en todos sus extremos. Incluso en el seno de Renfe se afirma que no todos los directivos mostraban el mismo grado de acuerdo en lo que se refiere a las operaciones. Por supuesto, una compra tan polémica, debía tener como protagonistas a personas rodeadas, a su vez, de polémica.

Hay varios ejemplos. Así, y según ha podido saber este periódico, uno de los socios de Corporación Eléctrica Madrileña (CEM), el empresario José Antonio Cardos Pastor, recibe en su domicilio madrileño -donde no ha podido ser localizado-, un buen número de requerimientos y demandas, según las investigaciones realizadas.

Cardos es bien conocido en entidades como el Banco de Andalucía, el Banco de Barcelona, Banesto, Banco Popular, Banco de Crédito Comercial, Caja de Ahorros de Madrid y Pastor Skandic Leasing.

Todas ellas, en algún momento entre los años 1980 y 1989 tuvieron problemas con el empresario. Cardos tuvo también dificultades recientes en otro de sus negocios conocidos: un concesionario de una firma automovilística situado en la madrileña calle de Juan Bravo.

Buenos coches

Otro tanto es posible afirmar de su socio en CEM Carlos Juan Villa. Villa, administrador de la compañía y aficionado a los buenos coches y motocicletas, no reside desde hace tres años en su último domicilio conocido, en la localidad madrileña de Alcorcón. De las investigaciones llevadas a cabo en la localidad se desprende que su paradero ha despertado en algún momentoel interés de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

CEM no es la única empresa relacionada con José Antonio Cardos. El empresario alquiló la sede de CEM y Malagueña de Obras y Proyectos en Málaga a través de una sociedad publicitaria.

Los responsables de Malagueña de Obras y Proyectos -la licencia fiscal fue dada de baja en junio de 1990- son, por el contrario, personas más sencillas.

Al frente de la sociedad, que sólo interviene en dos de las operaciones de compraventa realizadas en San Sebastián de los Reyes, aparecen dos guardas jurados y un maestro. En la actualidad, uno de los socios, el ex guarda jurado Fernando Sánchez Arlandi se encuentra en el paro.

Su colega, Carlos García Baladez, sigue trabajando en Málaga, al igual que el profesor Salvador Marina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de noviembre de 1991