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Tribuna:
Tribuna

Un mes de plazo

El IPC y la subasta de letras del Tesoro han tenido un único efecto sobre el mercado de valores, el de ampliar un mes más el periodo de reflexión que se habían autoimpuesto los inversores. Un dato a tener en cuenta es, el escaso eco que ha tenido en el mercado el cambio de orientación anunciado para el Presupuesto de 1992, en particular el capítulo de inversiones públicas. Si esta posibilidad también estaba descontada por la bolsa, no va a quedar más remedio que asumir la inmediatez de un proceso bajista. Otra explicación está en la credibilidad de las fuentes, es decir, en dónde se sitúa el origen de los datos. En este sentido, lleva bastante ventaja el Banco de España, razón por la cual hay que esperar al resultado de la subasta de certificados de depósito que ha de celebrarse esta mañana. Si el banco emisor recorta el precio del dinero, la evolución del IPC y la rentabilidad de las letras se dará por buena y, si no, el último que apague la luz.En cuanto a la contratación, las numerosas aplicaciones que se han registrado indican que sigue siendo la actividad institucional la única posible en este mercado o, lo que es lo mismo, que la inversión privada se mantiene todavía al margen. El índice ganó al cierre 1,41 puntos, una cifra a caballo entre los mejores y los peores momentos, ya que de todo hubo en esta sesión.

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