Asesinado en París el último primer ministro del sha

El ex primer ministro iraní Shapur Bajtiar fue asesinado ayer a puñaladas en Suresnes, un barrio de París, junto con el jefe de su gabinete. De 76 años de edad, era el símbolo de la oposición al régimen del ayatolá Jomeini, que le condenó a muerte. El político fue ya objeto en 1980 de un atentado frustrado en Francia -que causó dos muertos-, en una acción dirigida por Anis Naccache, un libanés que fue condenado a cadena perpetua. En julio de 1990, el presidente François Mitterrand indultó a Naccache y sus compañeros tras la liberación de rehenes franceses en Beirut.

, Shapur Bajtiar fue, durante sólo 37 días, el último primer ministro del sha Reza Pahlevi; fue nombrado a fines de diciembre de 1978 y se exilió en febrero de 1979 cuando el triunfo de la revol~ción islámíca le obligó a abandonar su país. Socialdemócrata y laico, Bajtiar ya se había visto forzado al exilio años antes por el propio régimen del sha, que le había encarcelado por su colaboración con el nacionalista Mossadeg. La llegada al poder de Jomeini puso fin al breve paréntesis dirigido por Bajtiar, decidido a modernizar sus estructuras sociales y económicas de Irán. En la guerra civil española participó en el bando republicano.La responsabilidad del asesinato de Bajtiar, que en 1981 había fundado el Movimiento de Resistencia Nacional Iraní, destinado a agrupar la oposición al régimen teocrático de Teherán, ha sido atribuida al presidente Hachemi Rafsanyani por un portavoz de los muyahidin del pueblo (musulmanes progresistas), ya que "el recurso al arma blanca es la firma del terrorismo de Teherán, tal y como lo prueban los atentados y asesinatos de los que han sido víctimas los traductores de los Versos satánicos -de Salman Rushdie- en Tokio y Roma. En Madrid, otro grupo opositor, los fedayines del pueblo acusaron también a Teherán y pidieron una reacción de los países europeos.

El miedo del exilio

El ex presidente iraní Abolhasan Bani Sadr, hoy también refugiado en París y en el poder precisamente cuando Bajtiar tuvo que exiliarse, ha declarado que teme por su vida y que sabía que Bajuar corría peligro. "Nos habían llegado rumores de que el régimen criminal de Teherán preparaba algo contra él", señaló. El domicilio de Bajtiar estaba permanentemente vigilado por cuatro policías franceses, que no percibieron nada sospechoso a lo largo de la noche.El cuerpo del ex primer ministro, descubierto a las once de la mañana, apareció acuchillado junto al de su jefe de gabinete en una habitación de la prímera planta. La policía ha declarado que no parece que se produjese lucha alguna entre asesino y víctima.

En una entrevista publicada en el semanario norteamericano Newsweek, Bajtiar reivindicaba recientemente para su país una "monarquía constitucional en la que se respeten los derechos humanos, la libertad d expresión y la dignidad de la personas". Bajuar decía que es taba "preparado para regresa a Irán". "Pero necesito garantías internacionales, no garantías de Jomeini", precisó un amigo personal de Bajtiar y ministro de Sanidad durante su breve Gobierno declaró ayer en París que "Shapur estaba siempre preparado, no le temía a la muerte, y sabía que corría peligro".

Vinculación con los rehenes

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Para el ex presidente Bani Sadr "el asesinato de Shapur Bajtiar no puede desvincularse ni de la noticia de la liberación en Beirut de John McCarthy, que está destinada a camuflar internacionalmente el crimen, ni de comportamiento tolerante de Occidente respecto al régimen criminal de Teherán, pues nunca son descubiertos sus asesinos, y cuando lo son, como el caso de Anis Naccache, se le acaba dejando en libertad. Occidente debiera desautorizar un régimen criminal y no lo hace, de manera que contribuye a reforzarlo".El asesinato de Bajtiar se produce poco después de que Francia reanudase sus contactos diplomáticos con Irán. Un deuda contraída por Francia con el régimen del sha fue abonada hace pocas semanas.

El presidente Mitterrand tenía prevista para el próximo otoño su visita a Teherán, y París había aceptado poner de nuevo en marcha un plan de

colaboración destinado a proporcionar uranio enriquecido a Irán. El Ministerio de Exteriores francés condenó el asesinato al tiempo que el ministro de Interior ordenaba reforzar la vigilancia en todas las fronteras.

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