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El material arrojado por la erupción del Pinatubo sepultaría el centro de Madrid bajo 80 metros

ENVIADO ESPECIAL, Después de dos meses para afinar los cálculos, el director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, Raimundo Punongbayang, no duda al afirmar: "La erupción del Pinatubo ha sido la mayor del mundo en todo el siglo". El volcán, según sus estudios, ha arrojado ya un mínimo de cuatro kilómetros cúbicos de material, una cantidad suficiente para cubrir el centro de Madrid, unos 50 kilómetros cuadrados, hasta una altura de 80 metros.

La mitad de los cuatro kilómetros cúbicos han sido emisiones de vapor y cenizas que en parte se han volatilizado en la atmósfera o han ido a parar a lugares tan lejanos como Camboya y en parte van a permanecer durante años cubriendo amplísimas áreas de las provincias filipinas de Zambales, Pampanga y Tarlac. Permanecen allí unos 600 millones de metros cúbicos de ceniza que dan a la zona un extraño aspecto de campo tropical cubierto por nieve sucia. Unas 80.000 hectáreas de cultivo se han estropeado y lo que es peor más de 100.000 personas se han quedado sin nada y se encuentran hoy en precarios campamentos de acogida a la espera de que se les facilite un nuevo hogar más alejado del volcán. Otras 300.000 personas, aunque siguen en su pueblo, son alimentadas por el Estado.Durante las erupciones del volcán, más de 36.000 casas han sido totalmente destruidas y casi 62.000 quedaron parcialmente dañadas. Las toneladas. de ceniza aplastaron numerosos mercados, iglesias y ayuntamientos. "En Europa, los techos son sólidos y capaces de aguantar el peso de la nieve. Pero aquí la mayoría son muy ligeros", comenta Linda Valenzona, subsecretaria del Ministerio de Bienestar Social.

Pero este panorama desolador, consecuencia directa de la acción de un volcán que sigue lanzando diariamente a la atmósfera chorros de vapor de entre cuatro y seis kilómetros de altura, puede aún empeorar. El profesor Punongbayang explica que de los cuatro kilómetros cúbicos de productos arrojados, dos fueron material piroclástico lanzado entre el 9 y el 15 de junio. Ese material, una mezcla ardiente de piedras, guijarros, arena y polvo, mezclado con gases, se extendió hasta una distancia de 15 kilómetros por las cuencas fluviales que rodean el Pinatubo. Se calcula que de esa gran cantidad de material, el 50% rodará hacia las zonas bajas siguiendo la trayectoria de los ríos.

Como cemento caliente

Áreas habitadas por más de 100.000,personas, que viven en poblaciones a veces tan alejadas como lo está Madrid de Toledo, corren peligro de sufrir avalanchas de lahar. El lahar es el material piroclástico mezclado con ceniza y agua, lo que produce una especie de cemento caliente que baja en avalancha. Incluso cuando está parado los campesinos lo observan con horror. El lahar es tanto más peligroso cuanto más llueve. Y Filipinas está ahora en la época de lluvias, que no acaba hasta finales del mes próximo.Sobre la zona cayeron ya fuertes tormentas la última semana de julio, que sirvieron para comprobar que la amenaza es real: el 25 de julio había 97.000 afectados en centros de evacuación y una semana después tras las lluvias el número se había elevado a 120.000.

La mortalidad causada hasta ahora por el Pinatubo ha sido de unas 300 personas, pero Punongbayang advierte que la situación de inseguridad creada por las avalanchas de lahar durará de tres a cinco años y que el volcán seguirá en actividad durante meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 1991

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